La visita ya se había acabado. Los oficiales revisaron al preso, como siempre. Y ahí apareció la mota.
Eso dice la oficina del Sheriff del Condado de Cameron. Esta semana dio los nombres de dos personas acusadas. Uno es Victor Manuel Castillo, de 27 años. Él ya estaba preso en la cárcel del condado. La otra es Alejandra Maria Guevara, de 23 años. Ella fue la que llegó a visitarlo, dice la oficina del Sheriff.
Los oficiales encontraron algo que parecía droga en Castillo. Le hicieron una prueba rápida ahí mismo. La prueba salió positiva a marihuana, dice la oficina del Sheriff.
De ahí salió el caso. Los oficiales se metieron a ver los videos de las cámaras de la cárcel. También revisaron lo demás que tenían. Después salieron órdenes de arresto para los dos.
A Guevara la agarraron en una casa de Brownsville. A Castillo no lo tuvieron que buscar. Ya estaba encerrado en la misma cárcel.
Los dos están acusados del mismo delito. Es meter droga prohibida a una cárcel. En Texas eso es un delito grave de tercer grado. Ese cargo puede dar de 2 a 10 años de prisión. También puede traer una multa.
La droga adentro de la cárcel no es cosa nueva en Cameron. Este año han salido varios casos. Cada uno entró de una manera distinta. Uno entró por el correo. Este entró por el cuarto de visitas.
En mayo, la oficina del Sheriff acusó a tres personas por un plan por correo. Los oficiales dijeron que mandaron papeles mojados con una droga de laboratorio. Las cartas traían membretes falsos de oficinas de abogados. El personal de la cárcel agarró una carta antes de que llegara a un preso. La prueba salió positiva, dijeron los oficiales.
El Sheriff Manuel Trevino habló de ese caso de mayo. Dijo que el que ayude a meter contrabando a uno de sus centros de detención va a ser arrestado.
La cárcel de Brownsville ya había pasado por algo así. A principios de 2024, la oficina del Sheriff acusó a cuatro personas. Los oficiales hallaron una bolsa en el techo del centro de detención. Adentro traía un teléfono celular, un cargador y bolsas de marihuana. También traía cartuchos de vape con THC y encendedores, dijeron los oficiales. Dos de los cuatro eran presos.
El Tejano ya había contado otro caso de droga en esa cárcel el mes pasado. Acusaron a una ex empleada de la Fiscalía del Condado de Cameron. La acusan de meter droga a la cárcel. Puede leer esa historia aquí: https://www.eltejanorgv.com/ex-empleada-de-la-fiscalia-del-condado-de-cameron-arrestada-por-drogas/
Ese caso no es este caso. Los nombres son otros. Pero el problema es el mismo.
La oficina del Sheriff dice que va a seguir con estos casos. Dijo que sigue firme en cuidar la seguridad de sus centros de detención. También dijo que a la gente que mete droga la van a identificar y la van a hacer responder.
Las reglas son duras por una razón. La droga adentro arma pleitos y deudas. Los guardias salen lastimados. Los presos también. Hay drogas de laboratorio que pegan mucho más fuerte que la planta. El personal muchas veces no puede saber qué traen nomás de verlas.
La visita es de los pocos momentos en que un preso toca el mundo de afuera. Por eso la cuidan tanto. Las cámaras estaban grabando ese día. Al final de la visita, los oficiales revisan al preso. Esa revisión fue la que abrió este caso, dice la oficina del Sheriff.
En Texas, un cargo grave pasa primero por un gran jurado. Ese grupo decide si el caso sigue adelante. Después un juez pone las fechas de corte.
Castillo sigue en la cárcel del Condado de Cameron. A Guevara la arrestaron en una casa de Brownsville. Los dos casos apenas empiezan. Ninguno ha ido a juicio. Nadie ha sido hallado culpable de nada.
Una acusacion no es una prueba. Toda persona es inocente hasta que un tribunal diga lo contrario.