Un choque, una corrida a pie y un arresto. Así cuenta ICE lo que pasó el 29 de octubre en Alexandria, Virginia. Eso queda lejos de Texas.

Todo lo que sigue es la versión de ICE. La agencia dice que un equipo suyo en Washington, D.C. arrestó a Walter Alexander Soto-Rodriguez. No dio su edad. Tampoco dijo de qué país es.

Según ICE, cuando quisieron arrestarlo, él rozó un vehículo de ICE y pegó en varios carros estacionados. Dice que se metió entre otros carros, se pasó al carril contrario a toda velocidad y perdió el control. Terminó contra un guardarraíl. Los oficiales le cerraron el paso a su vehículo. Él se bajó y corrió como 20 pies antes de que lo alcanzaran.

ICE también dice que es un miembro documentado de la pandilla MS-13. Las pruebas de esa afirmación no se conocen.

Sobre su pasado, ICE afirma que entró al país por Lukeville, Arizona, en mayo del 2016, sin que lo admitieran, lo inspeccionaran o le dieran permiso especial. Dicho fácil, entró sin permiso. ICE dice que el 8 de mayo del 2025 un juez de inmigración ordenó su deportación.

Robert Guadian, director de la oficina de ICE en Washington, D.C., dijo que este hombre ha demostrado ser un peligro serio para las comunidades del norte de Virginia.

ICE dice que sigue detenido y que tendrá el debido proceso. Eso quiere decir que tiene derecho a un proceso legal justo.

Hay muchas cosas que no se saben. No se sabe si salió herido. No se sabe si enfrenta cargos criminales por la persecución. No se sabe por qué seguía en el país después de la orden del 2025. Tampoco se sabe quién es su abogado ni cuándo tiene cita en la corte.

Sin una segunda fuente, lo único que tenemos es lo que dice ICE.

Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.