Un papá en Oregon pasará más de 31 años en la cárcel. Mató a su propio hijo de 9 años. Usó una lanza. Al principio, culpó a su hija.

Levi Higgins-Green tiene 38 años. Se declaró culpable el 31 de agosto. Admitió el crimen de asesinato y seis crímenes más. Un juez lo sentenció el 8 de septiembre. El caso se llevó en el condado de Coos, Oregon.

El crimen pasó cerca de Charleston, Oregon. Fue en septiembre de 2025. Charleston está en la costa sur de Oregon. Queda cerca de Coos Bay.

Los agentes llegaron rápido a la casa. Alguien llamó para reportar una puñalada. Higgins-Green les dijo que su hija lo hizo. Dijo que ella apuñaló a su hermano por accidente. Dijo que estaban jugando con una lanza. Eso fue lo que dijo la Oficina del Sheriff del Condado de Coos.

Los paramédicos trataron de salvar al niño. Murió en un hospital poco después. Ese hospital atiende el área de Coos Bay.

La policía arrestó primero a Higgins-Green con un solo cargo de asesinato. Más cargos llegaron después. Los detectives aprendieron más sobre lo que pasó en esa casa.

Los detectives siguieron trabajando el caso. Consiguieron una orden de cateo en octubre de 2025. Registraron la casa. Lo que encontraron cambió todo.

La evidencia apuntó a Higgins-Green. No apuntó a su hija. La oficina del sheriff dijo que él mató a su hijo. Su primera historia era falsa.

La policía no ha dicho qué evidencia rompió el caso. Tampoco han dicho cuál fue el motivo.

Su hija no ha sido acusada de nada. Ella no hizo lo que su papá dijo primero. Los investigadores dejaron eso claro después de la búsqueda.

Más datos salieron después. Los investigadores hallaron señas de violencia familiar en esa casa. Dijeron que venía desde hace años. Otros niños y adultos también vivían ahí.

Higgins-Green se declaró culpable de siete crímenes. Incluyen asesinato en segundo grado. También incluyen estrangulamiento ligado a violencia familiar. Se declaró culpable de tres cargos de asalto. También se declaró culpable de dos cargos de maltrato en primer grado.

El juez Martin Stone dio la sentencia. Higgins-Green recibió cadena perpetua por el asesinato. Una cadena perpetua significa que tal vez nunca salga. Debe cumplir al menos 25 años primero. Solo entonces puede pedir libertad condicional. Y aun así, no se la garantizan.

El juez añadió 80 meses más por los otros crímenes. Eso es casi siete años más. En total, Higgins-Green debe cumplir al menos 31 años y 8 meses antes de poder pedir libertad condicional.

La oficina del fiscal de distrito del condado de Coos, con Jody Newby a cargo, llevó el caso.

La gente reaccionó después de que la oficina del sheriff compartió la noticia en línea. Muchos dijeron que la sentencia fue justa. Algunos dijeron que el juez fue duro pero justo con la familia.

La oficina del sheriff no dio los nombres del niño, su hermana, ni de otros familiares. Dijo que la familia pidió privacidad. El Tejano tampoco va a nombrar a los niños. Los dos merecen esa privacidad, sobre todo después de algo tan doloroso.

Este caso es una lección dura. La primera historia no siempre es la verdadera. La policía siguió investigando en vez de parar temprano. Ese trabajo libró a una niña de una culpa que nunca fue suya.