Un joven de San Antonio va a pasar los próximos 25 años en la cárcel. Todo por robarse una troca y arrastrar al dueño por la calle. Zachariah Aguirre tiene 19 años ahora. Pero solo tenía 15 años cuando pasó esto, en febrero de 2023.

Este caso pega fuerte en la comunidad. Enseña hasta dónde llegan algunos jóvenes por robarse un carro. También trae otra vez la pregunta de cómo deben castigar las cortes a los menores que cometen crímenes tan violentos. La víctima, Larry Brister, de 80 años, murió cinco meses después del ataque por las heridas que le dejaron.

Según los fiscales del condado de Bexar, Aguirre y otros dos jóvenes le tendieron una trampa a Brister. Esto pasó el 11 de febrero de 2023. Le dijeron que tenía una llanta ponchada. Brister paró su troca cerca de su vecindario para revisarla.

Ahí fue cuando Aguirre se subió al asiento del chofer y arrancó, dicen los fiscales. Brister se agarró de la troca para tratar de pararlo. Aguirre no se detuvo. Lo arrastró por la calle mientras trataba de escapar.

Varios vecinos salieron corriendo a ayudar. Uno de ellos fue Bruce Bowen, ex jugador de los Spurs de San Antonio. Bowen y otros dos vecinos lucharon para salvarle la vida a Brister ahí mismo, en la calle.

"Tres personas trabajaron para revivirlo, para que respirara otra vez, lo voltearon. Uno de ellos fue el jugador de los Spurs, Bruce Bowen. Hemos hablado y orado juntos," contó Sandra Brister, la viuda, ante la corte.

Brister sobrevivió ese día, pero nunca se recuperó del todo. Pasó meses en el hospital luchando por su vida. Como cinco meses después del ataque, murió por sus heridas.

Aguirre se declaró culpable por su parte en el crimen. Esta semana un juez lo sentenció a 25 años de cárcel. Es el primero de los tres jóvenes acusados en ser sentenciado. También fue el último de los tres en aceptar un acuerdo con los fiscales.

Sandra Brister le habló directo a Aguirre en la corte antes de que saliera la sentencia. Le dijo que esa muerte no tenía que pasar.

"Esta muerte fue tan innecesaria," dijo ella.

También le dijo a Aguirre que había orado por él, a pesar de todo lo que su familia perdió.

"Yo también he orado mucho por ti. Espero que en estos próximos 25 años encuentres a Dios y pidas perdón y salvación. Espero que él cambie tu vida," dijo Sandra Brister.

El fiscal de distrito del condado de Bexar, Joe Gonzales, sacó un comunicado después de la sentencia. Dijo que el castigo manda un mensaje sobre las consecuencias, sin importar la edad del acusado.

"La sentencia de hoy refuerza el mensaje de que toda persona, sin importar su edad, debe enfrentar las consecuencias de sus actos. Ningún tiempo en la cárcel va a regresar al señor Brister, pero le deseamos fuerza y consuelo a su familia en este camino de sanar," dijo Gonzales.

Los otros dos jóvenes acusados en la muerte de Brister todavía esperan su turno en la corte. Todavía no se sabe cuándo los van a sentenciar, ni si van a aceptar un acuerdo como Aguirre. El caso de Aguirre es el primero en cerrarse. Pero la lucha de la familia Brister por justicia no ha terminado.

Para las familias del sur de Texas, este caso pega cerca. Es un recordatorio de que un robo de troca puede volverse mortal en segundos. Una simple mentira sobre una llanta ponchada terminó en cinco meses de hospital. Al final, esa mentira terminó en una muerte que se pudo evitar. Los dos acusados que faltan tienen que decidir algo importante. En los próximos meses van a elegir entre ir a juicio o seguir el camino de Aguirre y declararse culpables.

Las autoridades del condado de Bexar todavía no han dado una fecha para los otros dos casos. El Tejano va a seguir esta historia mientras avanza en las cortes.