Un hombre de 40 años murió baleado el jueves 10 de julio en el estacionamiento del H-E-B Plus en San Juan, Texas. Las balas le cayeron durante lo que la policía describe como un trato de droga.

El caso ya tiene dos personas presas. Esto pasó en pleno día, en el estacionamiento de una tienda H-E-B. Para la gente de San Juan y de todo el condado de Hidalgo, el mensaje es claro. La violencia por drogas ya no se queda en callejones escondidos. Llega hasta el H-E-B de la esquina.

La víctima se llama Hervey Marin De Leon, de 40 años. Los investigadores dicen que le dispararon varias veces cerca de un vehículo. Fue como a las 11 de la mañana. El hermano de la víctima, Jorge De Leon, estaba ahí y vio todo. Según su versión, uno de los sospechosos se metió al asiento de atrás del carro. Ahí empezó a disparar contra Marin De Leon.

La policía de San Juan ya agarró a dos jóvenes por el crimen. Michael Anthony Lopez, de 18 años, enfrenta un cargo de asesinato (murder, en inglés). Lopez también tiene otros cargos en un caso aparte: secuestro agravado y robo agravado. El segundo sospechoso, Juan Samuel Olguin, de 19 años, también enfrenta cargo de asesinato.

Los detectives dicen que encontraron el arma que se usó en el tiroteo en la casa de Lopez, en Pharr. Según la policía, Olguin fue quien manejó el carro de escape, una Dodge Charger negra. Los investigadores dicen que Olguin confesó que esperaba que le pagaran 10 mil dólares por su parte en el crimen.

Un ocupante del vehículo salió herido durante el tiroteo. Según la policía, a esa persona no la llevaron en ambulancia. La llevaron al hospital en un carro particular.

El jefe de la policía de San Juan, Leandro Sifuentes, habló sobre el caso. Dijo que fue "un incidente aislado" y que no hay ningún peligro para el público en general. El jefe explicó que el ocupante herido llegó al hospital en un vehículo privado, no en ambulancia. Volvió a repetir que la comunidad no corre riesgo.

Los investigadores todavía no cierran el caso. Dicen que no descartan que haya más sospechosos metidos en el crimen. La policía de San Juan lleva la investigación, con apoyo de la policía de McAllen.

Este tipo de violencia conecta con un problema más grande en el sur de Texas. La zona fronteriza ve pasar droga todos los días. Cuando un trato sale mal, la violencia no respeta horario ni lugar. Un estacionamiento de súper lleno de compradores se puede convertir en escena de crimen en cuestión de segundos.

Lopez y Olguin comparecieron ante el juez el viernes 19 de julio. El juez les puso una fianza de un millón de dólares a cada uno. Eso quiere decir que cada uno tendría que pagar esa cantidad para salir de la cárcel. O si no, conseguir un bono con una compañía de fianzas.

Por ahora, los dos jóvenes siguen presos. La investigación sigue abierta y los detectives buscan más pistas sobre quién más pudo haber participado en el plan.

Para las familias que compran en ese H-E-B todos los días, el caso deja una pregunta difícil. Qué tan seguro es hacer el mandado en el Valle. Sobre todo cuando negocios de droga se están arreglando en el mismo estacionamiento donde uno estaciona su troca.