Un ex policía de San Antonio quedó libre en 39 cargos de pornografía infantil. El caso no terminó así porque fuera inocente. Terminó porque su ex novia robó su celular antes de entregárselo a la policía.

Todos los cargos contra Matthew D. Martin fueron archivados el 22 de junio de 2026 en un tribunal del Condado de Bexar. Un juez había desechado la única prueba importante. Sin esa prueba, los fiscales no tenían nada.

Todo giró alrededor de un celular viejo.

En enero de 2021, la entonces prometida de Martin, Ashley Pacheco, encontró un iPhone 6s adentro de una caja fuerte que los dos compartían. Ella se fue de la casa. Se llevó el celular. Le dijo a Martin que lo había destruido. No era verdad. Lo tuvo en sus manos por seis meses.

En julio de 2021, Pacheco conectó el celular al internet. Encontró un recibo de un rastreador GPS. Un primo la ayudó a hallar un rastreador de verdad escondido en el defensa de su troca. Después abrió una aplicación en el celular y dijo que encontró cientos de archivos de pornografía infantil.

Llevó el celular a una subestación de policía de San Antonio. Los oficiales lo revisaron sin orden judicial. El oficial creyó que tenían un matrimonio de hecho, y que eso hacía el celular "propiedad comunitaria." Los tribunales después dijeron que eso estaba mal.

Un juez resolvió que Pacheco había robado el celular bajo la ley de Texas. También había violado una ley de seguridad de computadoras al abrirlo sin permiso. Eso contaminó las pruebas. La ley lo llama "fruto del árbol envenenado." Las pruebas que vienen de una búsqueda ilegal se desechan. Todo lo que la policía encontró después también se desecha.

El Cuarto Tribunal de Apelaciones estuvo de acuerdo con el juez en agosto de 2025. Luego el Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas se negó a escuchar el recurso del estado.

Sin el celular, los fiscales no tenían caso.

La Oficina del Fiscal del Condado de Bexar explicó que trató de llevar el caso al Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas, pero ese tribunal se negó a escucharlo. "Dada la ausencia de esta evidencia crítica, no pudimos proceder con la acusación, por lo que tuvimos que cerrar el caso," dijo la oficina.

El abogado defensor de Martin, Ben Sifuentes Jr., dijo que los cargos nunca debieron presentarse. "Este caso nunca debió haberse presentado," le dijo a KSAT. También puso en duda lo que le pasó al celular durante los seis meses que estuvo con Pacheco. "Creo que como el teléfono estuvo en su poder por seis meses, hay una pregunta sobre cómo, lo que sea que encontraron, llegó a ese teléfono," dijo Sifuentes.

Esta no fue la primera vez que Martin tuvo problemas en el departamento.

En 2015, una cámara corporal lo grabó diciéndole a una pasajera que mintiera sobre dónde estaban las drogas durante una parada de tráfico. Le dijo: "we're just going to say we found it all in the same spot." (Vamos a decir que encontramos todo en el mismo lugar.)

La SAPD lo despidió. Él peleó la decisión. Un árbitro le devolvió el trabajo. Regresó a trabajar en agosto de 2017.

Un año después empezó otra investigación. Una carta anónima llegó a reporteros diciendo que Martin había mentido sobre su servicio militar durante el proceso de arbitraje. Había dicho que sirvió como cuatro años en el Cuerpo de Marines y que había trabajado en la protección presidencial de los Estados Unidos. Los registros indicaron que al parecer nunca terminó el entrenamiento básico.

Martin renunció de la SAPD el 6 de agosto de 2018, en vez de enfrentar un cargo de perjurio. Ese cargo tampoco llegó a nada.

El caso de pornografía infantil comenzó con una acusación formal del gran jurado en 2022. Terminó cuatro años después con todos los cargos archivados.

El Jefe de la SAPD, William McManus, no estaba disponible para comentar, según KSAT.

El cargo de acecho contra Martin también fue archivado junto con los 39 cargos de pornografía.