Un ex oficial de probatoria en Texas va a pasar casi 16 años en la cárcel federal. Trató de encontrarse con una niña de 11 años para abusar de ella, dijeron los fiscales.

Steven Dale Criddle tiene 51 años. Es de Bryan, Texas. Trabajaba como oficial de probatoria juvenil para el Condado de Brazos. Se declaró culpable de un cargo federal. El cargo se llama incitación a un menor con fines sexuales. Eso quiere decir que trató de atraer a una niña para abusar de ella. Es un delito federal muy serio.

Un juez sentenció a Criddle a 190 meses en prisión. Eso es casi 16 años. El Juez Federal Jeremy D. Kernodle dio la sentencia. Lo hizo el 1 de julio. El Fiscal Federal Jay R. Combs anunció el caso. Combs dirige la oficina del Distrito Este de Texas.

Este caso pega fuerte por una razón grande. Criddle tenía un trabajo de mucha confianza. No era un desconocido de la calle. Trabajaba dentro del mismo sistema que se supone protege a los niños. Según registros del condado, tenía ese trabajo desde por lo menos el 2015. Las familias y las cortes confían en los oficiales de probatoria para cuidar a los menores, no para hacerles daño.

Los documentos de la corte cuentan cómo pasó todo. Criddle habló con alguien en el dark web. El dark web es una parte escondida del internet que no se ve en un buscador normal. Él pensó que esa persona era una mamá. Pensó que ella lo iba a dejar abusar de su hija de 11 años. Los dos hicieron planes para verse.

El 28 de septiembre de 2025, Criddle se subió a su carro. Manejó desde Bryan hasta Wylie, Texas. El viaje duró como tres horas. Su plan era abusar de la niña allá. La policía lo arrestó apenas llegó.

Criddle admitió por qué hizo el viaje. Le dijo a la policía que manejó hasta Wylie para abusar de la niña. También admitió que tenía imágenes de abuso infantil en su celular.

El FBI investigó el caso. El Fiscal Federal Auxiliar Michael A. Anderson lo llevó en corte. El caso es parte de Project Safe Childhood, un programa del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Empezó en el 2006. Junta a policías federales, estatales y locales. Su meta es parar a la gente que busca niños en el internet y ayudar a las víctimas. Los fiscales federales de todo el país manejan el programa junto con una unidad especial del Departamento de Justicia.

Bryan está en el Condado de Brazos, en el este de Texas. Queda a varias horas al norte del Valle del Río Grande. Wylie, donde agarraron a Criddle, es un suburbio de Dallas. Queda a más de tres horas de Bryan en carro.

Criddle renunció a su trabajo con el condado poco después de su arresto en septiembre pasado, según KBTX, que citó registros del condado.

Ahora está en custodia federal cumpliendo su condena.

Este caso manda un mensaje claro. La gente que trabaja dentro del sistema de justicia no está por encima de la ley. Para las familias del Valle y de todo Texas, este caso es un recordatorio de saber bien quién pasa tiempo con sus hijos, tanto en persona como en el internet.