Ray Martinez era el hombre mas poderoso en la policia de las Islas Virgenes americanas. El mandaba a todos. Tenia la placa. Tenia el poder.
Y lo tiro todo a la basura por dinero facil.
Un jurado federal lo condeno en diciembre. Esta semana un juez le dio 10 anos de prision federal. La que manejaba el presupuesto del territorio tambien se fue a la carcel. Jenifer O'Neal, la directora del presupuesto, saco 7 anos.
Todo empezo con un contratista llamado David Whitaker. Era dueno de una compania llamada Mon Ethos Pro Support. Whitaker le pago a Martinez casi $100,000 dolares en sobornos. Viajes en primera clase. Hoteles de lujo. Dinero pa apostar. Equipo pa un restaurante. Hasta pago la colegiatura de la escuela privada de los hijos de Martinez.
?Y que saco Whitaker a cambio? Un contrato del gobierno de $1.4 millones. Martinez lo firmo el mismo.
?De donde salio ese dinero? De los fondos del COVID. El American Rescue Plan Act era pa ayudar a la gente despues de la pandemia. En cambio, parte de ese dinero pago las vacaciones de un jefe de policia corrupto.
O'Neal tambien estaba metida. Ella aprobo una factura inflada de $70,000 bajo ese mismo contrato. Sabia que los numeros eran mentira. Luego agarro $17,730 de ese mismo dinero pa pagar la renta de su propio negocio, una cafeteria llamada Java Grande. Dinero federal. Negocio personal.
Cuando el FBI empezo a moverse, Martinez entro en panico. Le dijo a Whitaker que destruyera las evidencias. Tambien fabrico un contrato falso de prestamo pa hacer ver los sobornos como dinero prestado. No colo.
El martes pasado, Martinez llego a la corte en ropa de prisionero color cafe. Lloro enfrente de todos. Le pidio perdon a su familia, a sus oficiales y al pueblo de las Islas Virgenes. Dijo que el caso le habia destruido la familia. Le rogo al juez que fuera misericordioso.
El juez Mark Kearney le dijo que no.
El juez le dijo a la corte que las victimas de este crimen no eran solo numeros en una cuenta del gobierno. Las victimas eran la gente de las Islas Virgenes. Los que confiaron en el hombre que mandaba en su policia. Los que vieron su dinero del COVID robado pa pagar los lujos de otro.
"Las victimas eran los ciudadanos de las Islas Virgenes," dijo el juez. Su confianza en el gobierno quedo danada. Su dinero de alivio federal se fue.
Los fiscales pedian 24 anos pa Martinez. Sus abogados pedian solo 5 o 6. El juez les dio 10 anos de prision, mas 3 anos de supervision cuando salga.
Whitaker, el contratista que pago los sobornos, no estaba al lado de ellos en el juicio. Se volteo. Se volvio informante del FBI y ayudo a los agentes a armar el caso desde adentro. Que trato consiguio con el gobierno, todavia no se ha dicho en publico.
La oficina del FBI en San Juan llevo la investigacion. La Oficina del Inspector General de las Islas Virgenes ayudo. El Departamento de Justicia mando a su Seccion de Integridad Publica, la que solo se encarga de delitos de funcionarios del gobierno, sin importar que tan alto esten.
Martinez ya metio una apelacion. O'Neal no ha dicho si va a apelar.
Este caso es una advertencia. El dinero federal del COVID, los mismos fondos del ARPA que llegaron a comunidades de todo el pais, incluyendo el sur de Texas, eran pa reconstruir vidas despues de la pandemia. En las Islas Virgenes, parte de ese dinero pago los gastos personales de un jefe de policia.
El Departamento de Justicia todavia sigue ese dinero. Cases como este siguen siendo construidos.
El rastro del dinero no acabo cuando acabo la pandemia.