El Ejército tiene un arma láser trabajando cerca del Valle del Río Grande. Quema drones en pleno vuelo.
No es rumor. Lo dijeron los mismos militares.
El Comando Norte de Estados Unidos publicó un reporte el 4 de septiembre. Venía con una foto. El pie de foto nombra a dos soldados. Son el especialista Caleb Mullens y el especialista Peterie Gage.
El pie de foto dice que ellos manejaron el láser. Dice que fue cerca del Valle del Río Grande, Texas. Y pone la fecha: el 1 de septiembre de 2026.
Los dos son del 2do Batallón, Regimiento 327 de Infantería. Trabajan para la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur.
El arma tiene nombre largo. Se llama Láser de Alta Energía Multipropósito del Ejército. Los militares le dicen AMP-HEL.
Lo que ha hecho
El Comando Norte dice que el láser disparó por primera vez en la frontera el 24 de agosto.
El 27 de agosto el comando dijo que los soldados tumbaron tres drones. Fue el 25 y el 26 de agosto. Fue la primera vez que el Ejército usó este láser contra drones de los carteles en la frontera.
Para el 4 de septiembre ya eran 11 drones. Los 11 cayeron por el láser.
La fuerza de tarea usa otras herramientas también. El Comando Norte dice que en 2026 han tumbado más de 300 drones. Más de 100 cayeron nada más en agosto.
Como 8,000 soldados trabajan la frontera con esta fuerza de tarea. Cubren como 1,954 millas. Están ahí desde marzo de 2025.
Por qué dicen que está aquí
El Comando Norte dice que los carteles usan drones para espiar y para pasar gente y droga.
Su boletín del 27 de agosto lo dijo claro. Dijo que los grupos criminales usan drones para mover gente. Dijo que también los usan para espiar a sus soldados y a los agentes.
El general de división Curtis Taylor manda la fuerza de tarea. Dijo que los derribos muestran la preparación y la ventaja tecnológica de sus tropas.
También dijo que no van a tolerar la vigilancia hostil.
El general Gregory Guillot manda el Comando Norte. Dijo que las tropas en la línea tienen las autoridades correctas.
Qué es esta cosa
No es una pistola de rayos de película. Es un chorro de luz.
La luz se pega a un dron. Lo calienta hasta que falla y se cae.
La empresa AeroVironment lo fabrica. Dice que es un láser clase 20 kilovatios llamado LOCUST. Va montado en una troca chica del Ejército.
La empresa le entregó los primeros dos al Ejército el 31 de agosto de 2025.
El Ejército dice que el láser funciona con electricidad. Dice que no se le acaban los tiros como a un rifle. La troca genera la energía.
Ese es el punto de venta. Un funcionario del Departamento de Guerra lo explicó así. Sale mejor que tirarle un misil de 2 millones de dólares a un dron barato.
Lo que no puede hacer
Un láser es luz. La luz viaja derecho. Tiene que alcanzar el blanco.
El Ejército no ha publicado a qué distancia sirve el rayo. Tampoco ha publicado cómo le pega la lluvia, el polvo o la neblina. El Tejano no encontró esos números en ningún boletín.
El dinero
El Ejército va a comprar más.
El 2 de septiembre el Ejército escogió a AeroVironment para un trato mucho más grande. La empresa dice que vale 464.8 millones de dólares.
El Ejército dice que es el primer contrato de producción de un arma láser en la historia del país.
El general Christopher LaNeve es el vicejefe de estado mayor del Ejército. Dijo que el programa le va a permitir a sus unidades derrotar sistemas no tripulados.
Hay más dinero en juego. El Departamento de Guerra dice que otro programa de láser empezó en julio de 2026. Arrancó en 86 millones de dólares. Su techo es de 847 millones.
Otra fuerza de tarea más chica gastó más de 20 millones en equipo contra drones en cuatro meses. Puso 13 sensores y siete sistemas en la frontera.
La pregunta de seguridad
Están apuntando un láser al cielo de Texas. Ahí vuelan aviones. También vuelan drones de rancho, drones de noticias y drones de juguete.
La FAA revisó el arma. El 10 de abril la FAA y el Departamento de Guerra dijeron que la revisión ya estaba hecha.
Dijeron que el sistema no representa un riesgo indebido para los aviones de pasajeros.
Bryan Bedford dirige la FAA. Dijo que la seguridad del público que vuela es la prioridad de la agencia.
El general de brigada Matt Ross ayudó a dirigir la fuerza de tarea contra drones. Dijo que estas herramientas son seguras y efectivas.
Ese boletín no dice nada de drones de pasatiempo. No dice nada de drones de noticias ni de drones de rancho. Esas palabras no están ahí.
Lo que salió mal este año
Hay un historial. Y está feo.
El 11 de febrero la FAA cerró el aeropuerto internacional de El Paso. El aviso habló de preocupaciones especiales de seguridad. Pedía un cierre de 10 días.
Todos los vuelos se pararon. Aerolíneas, carga y avionetas.
Nadie le avisó al Congreso. Nadie le avisó a los líderes de la ciudad. Nadie le avisó al aeropuerto.
El cierre se levantó en unas horas. Fue después de que miembros del Congreso empezaron a preguntar.
Dos semanas después se puso peor. Pasó cerca de Fort Hancock, Texas.
La agencia CBP voló uno de sus propios drones. No les avisó a los militares. El láser militar tumbó el dron de CBP.
La senadora Maria Cantwell les escribió a las agencias. Dijo que el proceso está claramente descompuesto.
El 4 de marzo hubo una junta a puerta cerrada con el Congreso. Fueron jefes del Departamento de Guerra, de Seguridad Nacional y de la FAA. Admitieron que no había un plan claro para que las agencias se comunicaran.
El congresista Gabe Vasquez exigió respuestas. Dijo que eso es inaceptable. Dijo que va a seguir peleando por ellas.
El 4 de junio metió dos cambios al proyecto de defensa del próximo año de presupuesto. Uno obliga al Departamento de Guerra a explicar las confusiones. El otro lo obliga a reportar qué tan segura es esta defensa con láser.
Lo que los oficiales no han contestado
El Comando Norte no ha dicho en el cielo de quién estaban los drones. No ha dicho si estaban sobre Texas o sobre México.
Sus boletines no dicen cómo se juzga que un dron es hostil. El del 27 de agosto dice que los tres drones eran hostiles por cómo se estaban usando. Dice que apoyaban actividad peligrosa para los soldados y los agentes. No dice quién toma esa decisión.
El boletín del 4 de septiembre dice que los drones fueron evaluados como ligados a actividad ilícita. No dice más.
El Comando Norte no ha dicho qué pasa si un ranchero del Valle vuela un dron sobre su propia labor. No ha dicho qué pasa con un dron de noticias. No ha dicho qué pasa con el dron de un niño en el parque.
Esas respuestas no están en ningún boletín que El Tejano pudo encontrar.
El pie de foto sí pone un límite. Dice que el Comando Norte trabaja con Seguridad Nacional y con CBP dentro de autoridades estrictamente definidas.
No explica cuáles son esas autoridades.