Fue el 1 de marzo de 2026, en un bar del centro de Austin. Hoy, lunes 12 de octubre, esto es lo que se sabe y lo que sigue sin respuesta.
El FBI ya cerró una parte grande del misterio. Dice que el hombre que disparó actuó solo. Dice que por ahora no hay pruebas de que un grupo terrorista de otro país lo ayudara. Tampoco hay pruebas de que alguien le diera órdenes, dinero o apoyo. El FBI dio esa actualización el 7 de mayo.
Pero falta lo más importante. El FBI dice que no tiene pruebas firmes de por qué lo hizo. Tampoco sabe por qué escogió el centro de Austin.
Así empezó todo. Eran casi las 2 de la mañana del domingo 1 de marzo. Afuera del bar Buford's Backyard Beer Garden, en la calle West Sixth, un hombre empezó a disparar. La policía dice que tiró desde su SUV contra gente que estaba en el patio y frente al bar. Luego estacionó. El FBI dice que se bajó con un rifle y siguió disparando.
Ya había policías trabajando por ahí. Corrieron hacia los balazos y mataron al tirador. El FBI dice que eso pasó como a las 2:02 de la mañana, en la esquina de West Avenue y West Sixth. Dice que las horas son aproximadas.
Murieron tres personas. Savitha Shan, de 21 años, estudiante de último año en la Universidad de Texas. Ryder Harrington, de 19, que antes iba a Texas Tech. Y Jorge Pederson, de 30, que se había mudado a Austin dos semanas antes. Pederson murió al día siguiente. El FBI dice que otras 15 personas quedaron heridas.
Al principio, el nombre del tirador salió de fuentes que no dieron su nombre. Después la policía lo identificó como Ndiaga Diagne, de 53 años. El FBI dice que nació en Senegal y que se hizo ciudadano de Estados Unidos en 2013.
El primer día, Alex Doran, del FBI en San Antonio, dijo que había señales en el hombre y en su vehículo de un posible vínculo con el terrorismo. También dijo que era muy pronto para decidir.
En su actualización de mayo, el FBI dijo que Diagne admiraba al líder de Irán que ya había muerto. Dijo que tenía quejas por las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán. Traía una sudadera con una frase religiosa y una camiseta con la bandera de Irán. El FBI dijo que su cariño por Irán y por ese líder sin duda influyó en que se hiciera violento. Dijo también que el FBI nunca lo había investigado antes del tiroteo.
El FBI explicó que compró una pistola en agosto de 2017 y un rifle en octubre de 2017. Dice que las compró legalmente.
Fue un trabajo enorme. Unas 400 personas ayudaron, de 14 oficinas del FBI y de otras agencias. Hicieron 88 entrevistas y obtuvieron más de 100 citatorios. El caso sigue abierto.
Los registros de la corte del condado de Bexar muestran algo más. En 2022, un juez encontró que Diagne tenía un historial de violencia familiar. La jefa de la policía de Austin, Lisa Davis, dijo que la policía no había tenido contacto con él.
Una mujer también demandó a Tesla unos días después del tiroteo. Dice que Diagne la atacó el 4 de diciembre de 2025 en una fábrica de Tesla cerca de Austin. Su demanda dice que Tesla no cuidó la seguridad del trabajo y que no le dio el nombre de él. Eso es lo que ella alega. En mayo, un juez mandó el caso a arbitraje. Eso es un proceso privado, no una corte abierta. Los abogados de Tesla dijeron que ella aceptó el arbitraje cuando la contrataron. Su abogado dijo que quedó decepcionado.
La vida en West Sixth cambió. Buford's abrió otra vez el 6 de marzo. De sus 41 empleados, 40 dijeron que estaban listos para regresar. El bar dio las ventas de ese fin de semana a las víctimas y sus familias. Después dijo que juntó unos $35,000. El dueño del bar dijo que trabajó con la ciudad para poner más policías en las calles de al lado. En una reunión de la ciudad en abril, la jefa Davis dijo que la policía designó una segunda zona de seguridad en West Sixth para llegar más rápido a ese lado del centro. Dijo que ya la estaban diseñando antes del tiroteo. Entonces todavía estaban terminando el plan.
Los sobrevivientes y las familias siguen adelante. Los papás de Shan abrieron una beca en la Universidad de Texas con el nombre de ella. Rodolfo "Rudy" Garza Jr., de 21 años, recibió un balazo y estuvo muy grave. Su familia se mudó a Austin desde Mission, Texas, para que siguiera recibiendo atención. Dos meses después de que lo hirieron, caminó por el escenario en su graduación en la Universidad de Texas.
El tirador está muerto. Los oficiales no han anunciado cargos contra nadie más. La pregunta grande sigue igual: por qué.