Tiene apenas 11 años. La acusan de apuñalar a otro estudiante en una secundaria de San Antonio. Y el jueves, un juez decidió que se queda detenida por ahora.
Pasó el miércoles 30 de septiembre en la secundaria Metzger, del distrito escolar de Judson. Fue en pleno simulacro de encierro, de esos que ya estaban programados.
El jueves en la mañana la niña se presentó ante el juez William "Cruz" Shaw. Llegó acompañada de su papá y de su abuela.
El Tejano no va a dar el nombre de la niña ni del otro estudiante. Los dos son menores de edad.
El papá le pidió al juez que la dejara irse a la casa. Le dijo que es su única hija.
El juez dijo que no. La niña se queda detenida por lo menos hasta su próxima audiencia. Esa audiencia es el 15 de octubre.
Los fiscales pidieron que no la soltaran. Dijeron que la niña no se estaba dejando cuidar como se debe. Dijeron que podía ser un peligro para ella misma o para otros.
En la corte, los fiscales soltaron otros dos datos. Uno, que un policía de la escuela tuvo que sacar su pistola contra la niña ese día. Dos, que la semana anterior otro estudiante la reportó por traer un cuchillo. Según los fiscales, el personal de la escuela revisó y no encontró nada.
Un oficial de libertad condicional para menores también habló. Dijo que el papá no reportó problemas de conducta en la casa. Para él, lo que pasó no va con su hija.
El juez también le habló directo a la niña. Le dijo que tomó una muy mala decisión, y que esas decisiones traen consecuencias. Luego le preguntó si entendía.
¿Y qué dice el distrito?
La superintendente interina, Ann Dixon, dijo que la escuela ya estaba en el simulacro cuando empezó el pleito. Dijo que tuvieron a los alumnos en espera aun después del simulacro. Según Dixon, eran dos estudiantes, y a los dos los llevaron al hospital.
Lexie Greathouse, vocera de Judson ISD, dijo que durante la respuesta encontraron un arma y la quitaron de inmediato. Dijo que la situación se controló rápido.
El distrito dijo que mandó el caso a las autoridades. La policía del distrito de Judson está investigando.
Dixon dijo que los papás de los estudiantes se enteraron de volada, y que luego avisaron a las demás familias de la escuela.
El distrito no ha dicho qué tan herido quedó el otro estudiante. Dicen que las leyes federales que protegen los datos de los alumnos no les dejan decir más.
Jose Macias, miembro de la mesa directiva del distrito, ha dicho que le contaron que una niña apuñaló a un niño. También dijo que le contaron que la niña traía varios cuchillos en la mochila. Ni la policía ni el distrito han confirmado lo de la mochila.
En una carta, el distrito les pidió a los papás que platiquen con sus hijos. Quiere que los niños le avisen a un adulto de confianza si ven algo raro o peligroso.
Ese consejo pega duro. Según los fiscales, un estudiante sí avisó una semana antes. Revisaron y no encontraron nada.
En Texas, por ley, a los niños de 10 a 16 años acusados de romper la ley casi siempre los ven en la corte juvenil, no en la de adultos.
Todavía hay muchas preguntas. ¿Qué tan herido quedó el otro estudiante? ¿Qué fue exactamente lo que revisaron la semana anterior? El distrito no lo ha dicho en público.
La niña vuelve con el juez el 15 de octubre.
Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.