Alvaro Salinas Jr., de 45 años, va a pasar casi 12 años en una cárcel federal. La policía le encontró droga y una pistola escondida en su troca en Pharr. Un juez federal dictó la sentencia este mes.

El Juez en Jefe Randy Crane le dio a Salinas 140 meses de cárcel. Eso son 11 años y 8 meses. Cuando salga, Salinas tiene que cumplir 3 años más bajo libertad supervisada. Este caso es una señal más. Las cortes federales en el sur de Texas están actuando duro. Buscan a la gente que trae droga y pistola al mismo tiempo.

Salinas ya tenía un historial criminal largo. Los archivos de la corte muestran condenas previas por tráfico de drogas. También tenía condenas por transportar personas de forma ilegal. Y tenía una condena por asalto agravado con arma mortal. El Juez Crane habló de ese historial en la corte. Dijo que Salinas parecía no poder vivir sin romper la ley.

El caso empezó el 7 de diciembre de 2025. La policía de Pharr recibió una llamada sobre un conductor inconsciente. Estaba bloqueando la calle. Los oficiales encontraron a Salinas dormido al volante de un Nissan Rogue, en medio de la calle. Cuando trataron de despertarlo, él despertó peleando.

Salinas se puso agresivo de inmediato, dijo la policía. Trató de huir de la troca con las puertas abiertas. Peleó con los oficiales mientras trataban de esposarlo. En un momento, trató de morderlos. Los oficiales por fin lo esposaron después de la lucha.

Ya con Salinas detenido, los oficiales revisaron su Nissan Rogue. Encontraron como 127 gramos de metanfetamina dentro de una bolsa de plástico grande. Eso es casi un tercio de libra de droga. Es suficiente para cientos de dosis. Los oficiales también encontraron una pistola. Estaba escondida dentro del panel de la puerta del conductor, muy cerca del asiento.

Salinas es un delincuente convicto. Por eso, la ley federal no le permite tener ni cargar una pistola. Juntar esa pistola con la droga en su troca le trajo dos cargos federales. Lo acusaron de posesión de metanfetamina con intención de distribuirla. También lo acusaron de ser un delincuente en posesión de un arma de fuego.

Salinas se declaró culpable de los dos cargos el 27 de abril de 2026. Lo sentenciaron el 6 de agosto de 2026, en la corte federal del Valle. La Agencia Antidrogas (DEA) y la agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) investigaron el caso. La policía de Pharr ayudó con el arresto.

Casos como este son comunes en el Valle del Río Grande. La región está en un corredor importante de tráfico de drogas entre México y el resto de Estados Unidos. Los fiscales federales del sur de Texas han presionado fuerte en los últimos años. Quieren acusar a delincuentes que tienen pistolas, no solo droga. Los fiscales dicen que juntar armas y drogas hace las paradas de tráfico más peligrosas. Los oficiales y el público corren más riesgo.

Salinas ahora está bajo custodia federal. Se espera que cumpla la mayor parte de sus 140 meses de sentencia. Los presos federales reciben poco crédito por buena conducta. Bajo las reglas federales, Salinas debe cumplir al menos el 85 por ciento de su tiempo. Solo después puede pedir libertad. Eso significa que podría seguir preso hasta bien entrados los años 2030.

Cuando termine su tiempo en prisión, Salinas tendrá 3 años de libertad supervisada. Durante ese tiempo, debe seguir reglas estrictas de un oficial de probatoria federal. Cualquier violación lo podría mandar de vuelta a la cárcel. Eso incluye un nuevo delito de droga o de arma.

La Fiscalía Federal del sur de Texas no ha dicho si Salinas piensa apelar. Por ahora, el caso queda como otro ejemplo más. Una parada de tráfico común en el Valle del Río Grande puede cambiar rápido. Se puede convertir en un caso grave de droga y arma.