Un agente de ICE le disparó a un repartidor de comida en Austin el domingo. El hombre no traía arma. Un video de lo que pasó no cuadra con lo que la policía dijo primero.

Wilber Rafael Garcés Pérez tiene 28 años. Es de Venezuela. El domingo 20 de septiembre andaba trabajando para DoorDash. Quería ganar un poco más de dinero para su familia.

Garcés Pérez manejaba por Anderson Lane, en el norte de Austin, cerca de las 12:30 del día. Una camioneta tipo SUV negra sin marcas se le emparejó y le pegó a su Toyota Corolla azul. Él pensó que era un mal conductor. No sabía que eran agentes de ICE. Los agentes no prendieron las luces de emergencia hasta después de pegarle, dijo él.

Cuando se dio cuenta de quiénes eran, Garcés Pérez les pidió que lo dejaran orillarse. Quería parar bien para que lo detuvieran. En vez de eso, la SUV le volvió a pegar.

Garcés Pérez dio vuelta en U debajo de un puente para buscar dónde parar. La SUV lo siguió persiguiendo. Le pegó otra vez a su carro. El choque le dejó mucho daño al Corolla.

Un video grabado en el lugar muestra lo que pasó después. El Corolla ya dañado se detiene debajo del puente, de frente a la SUV. Un agente se baja. Camina por detrás de la SUV y se acerca al lado del chofer. En cuestión de segundos, el agente dispara lo que suena como por lo menos tres balazos.

El video no muestra a Garcés Pérez atacando al agente. Tampoco lo muestra corriendo a pie. Su Corolla rueda nomás unos pies antes de quedar parado por completo.

La jefa de policía de Austin, Lisa Davis, les dijo a los reporteros que el agente disparó después de una "pequeña persecución a pie." El video grabado en el lugar no muestra eso.

La abogada Kate Lincoln Goldfinch representa a Garcés Pérez. Ella tradujo lo que él contó en una conferencia de prensa el lunes. Dijo que Garcés Pérez "le preguntó al agente de ICE si por favor lo dejaba orillarse primero para que lo detuvieran."

Garcés Pérez contó lo que pasó después del balazo. "Después de que me dispararon, uno de los oficiales se subió a mi carro y lo apagó a fuerza," dijo. "Le dije que sentía mucho dolor y que pensaba que me iba a desmayar."

Policías de Austin le pusieron esposas a Garcés Pérez ahí mismo. Le cortaron la camisa para que los paramédicos lo pudieran atender. Lo llevaron al hospital Dell Seton con un balazo en la parte alta de la espalda.

Lincoln Goldfinch dijo que la esposa de Garcés Pérez recibió una llamada de él como a las 12:30. "A las 12:30 ella recibió una llamada de él gritando que le habían disparado y que tenía mucho dolor, y luego se cortó la llamada," dijo Lincoln Goldfinch. "Ella no supo nada más."

Su esposa se fue corriendo al hospital. Los guardias le dijeron a ella y a la abogada que él no estaba ahí. Luego dijeron que sí había estado, pero más temprano. Luego les dijeron a las dos que se salieran del estacionamiento. Esperaron horas del otro lado de la calle. Corrían rumores de que Garcés Pérez había muerto.

Como cuatro horas después de llegar al hospital, lo dieron de alta pero lo pasaron directo a manos federales. Ni el hospital ni ICE le avisaron a su esposa o a su abogada a dónde se lo llevaron.

Lincoln Goldfinch y la esposa por fin lo encontraron como a las 10 de la mañana del lunes. ICE se lo había llevado unas 130 millas al suroeste de Austin, al Centro de Procesamiento de ICE en el Sur de Texas, en Pearsall.

Garcés Pérez le contó a su abogada que los doctores le dejaron la bala pegada cerca de la espina. Dijo que no le dieron medicina para el dolor antes de trasladarlo. Llegó al centro de Pearsall como a las 4 de la mañana. Los agentes lo metieron a un cuarto frío sin cama. Luego lo interrogaron.

"No me siento bien por el balazo," dijo Garcés Pérez. "No he recibido la atención médica que necesito."

Lincoln Goldfinch habló con él el lunes en la mañana. Dijo que todavía sentía mucho dolor y que seguía sangrando. "Esta mañana cuando hablé con él me dijo que estaba sangrando activamente," dijo. "No sé si trae vendaje, como una venda. Lo que sí sabemos es que la bala sigue pegada en su espalda."

Garcés Pérez entró a Estados Unidos de forma legal en 2024, por el programa CBP One. Ese es el sistema que el gobierno federal usaba para agendar cruces en la frontera. Tenía permiso de trabajo válido. También había pedido asilo. Lincoln Goldfinch dijo que él vino a Estados Unidos para ganar dinero y pagar exámenes y terapias para su hijo, que tiene una discapacidad y sigue en Venezuela.

La policía de Austin, los Texas Rangers y el Departamento de Seguridad Nacional van a investigar el tiroteo. La oficina del fiscal de distrito del condado de Travis pidió ser "socio en igualdad de condiciones" en esa investigación. Los fiscales dijeron que quieren acceso a la evidencia porque el caso podría tener "violaciones a la ley estatal."

Este no es el primer tiroteo de ICE en Texas este año. Agentes de ICE mataron a balazos a Lorenzo Salgado Araujo en Houston en julio de 2026. También mataron al ciudadano americano Ruben Ray Martínez en South Padre Island en marzo de 2025.

El Tejano seguirá cubriendo este caso conforme avance la investigación.