El Valle del Río Grande está perdiendo más empleos que cualquier otra parte de Texas. Así lo dice un nuevo reporte. La razón son las deportaciones. Los trabajos de construcción cayeron un 5% en el tercer trimestre de 2025. Es la caída más grande que se ha visto en la región.

El reporte lo hizo el grupo America's Voice. Es una organización nacional que defiende leyes más amigables para los inmigrantes. El reporte se llama "End the Ice Tax," o "Terminen el impuesto del ICE." El grupo dice que las deportaciones están subiendo los precios poco a poco. También dice que están matando empleos. A este costo escondido le pusieron un nombre: el "impuesto del ICE." Los contratistas del Valle dicen que lo sienten cada día.

Los números son grandes. El ICE arrestó a más de 9,100 personas en el Valle durante el operativo de deportaciones. Eso es casi uno de cada cinco arrestos del ICE en todo Texas. Algunas ciudades la pasaron peor. En Laredo, el ICE solía arrestar a unas seis personas al mes. Durante el operativo, esa cifra subió a más de 800 arrestos al mes, dice el reporte.

"El negocio ha bajado bastante," dijo Ronnie Cavazos, presidente de la mesa directiva de la South Texas Builders Association. "Si seguimos por este camino, muchos negocios van a quebrar."

Este problema no se queda en la obra de construcción. Cuando los trabajadores desaparecen, los precios suben para todos. El reporte revisó los precios de productos que dependen mucho de mano de obra inmigrante. Los precios generales subieron 2.6% en el país en el año que terminó en junio de 2026. Eso sin contar comida ni gasolina. Pero la lechuga subió 32.1%. La fruta enlatada subió 7.9%. Los cítricos frescos subieron 6.3%. Las manzanas subieron 7.1%. La leche entera subió 9%. El cuidado de salud en casa subió 10.7%. El trabajo de jardinería subió 10.8%.

El reporte también conecta la falta de trabajadores con el precio de las casas. Los lugares que dependen más de trabajadores inmigrantes ahora tienen menos permisos de construcción. Tienen menos empleos. Sus casas nuevas cuestan más. Los lugares que dependen menos de trabajadores inmigrantes siguen creciendo.

America's Voice lo dijo sin rodeos. "Esa decisión no es algo teórico," dijo el grupo. "Se siente en la mesa de cada familia del país, hasta en las mesas de familias que nunca han pensado en el tema de inmigración. A esto le llamamos el impuesto del ICE. Es el costo extra que uno paga cuando el gobierno elige la deportación masiva por encima de tu bolsillo: precios más altos en la caja, empleos que se detienen porque ya no hay trabajadores, y negocios locales cerrados y en silencio después de una redada."

Otros estados sienten lo mismo. California, Florida, Nevada, Nueva Jersey y Nueva York son los que más dependen de trabajadores inmigrantes. El reporte dice que esos estados sienten el mismo aprieto. El súper cuesta más allá también. La guardería también. Construir casas también. Y Texas lo siente igual, incluyendo el Valle.

Benigno Meléndez dirige un comité de la South Texas Builders Association. Tiene su propia compañía, BM3 Construction, con base en Weslaco. Dice que esta lucha lleva más de año y medio. Comenzó cuando empezó el segundo período del presidente Trump.

"Ha sido difícil económicamente y, cómo le digo, también humanamente," dijo Meléndez. "De los dos lados nos está afectando. Son momentos difíciles para nosotros ahorita."

Meléndez dice que el dolor no se queda en la obra. Cuando los contratistas bajan el ritmo, compran menos madera. Compran menos gasolina. Comen menos en restaurantes. "Tenemos que pensar que salimos a comprar cosas en las tiendas," dijo. "En las madererías, vamos a Stripes, compramos gasolina, compramos comida en los restaurantes, vamos a Walmart, ¿me entiende? Al final, todos van a sentir el efecto, el efecto negativo."

Algunos dicen que los contratistas deberían pagar más. Así los ciudadanos tomarían esos trabajos, dicen. Meléndez no está de acuerdo. Dice que los trabajos de construcción ya empiezan en $15 la hora. Eso es parecido a lo que pagan los trabajos del gobierno local. Aun así, pocos ciudadanos quieren ese trabajo. Meléndez dice que el trabajo es muy pesado.

"Si tienes la oportunidad de trabajar en algo mejor, en mejores condiciones, la vas a tomar, y no te culpo," dijo Meléndez. "Pero necesitamos que alguien lo haga. Ya tenemos a esas personas dispuestas a sacrificarse. Déjenlos trabajar."

Meléndez tiene una idea para arreglar esto rápido. Dar permisos de trabajo en vez de arrestar a la gente, dijo. Pero no cree que eso pase pronto. No lo espera antes de las elecciones de noviembre.

Dijo que esta historia es más grande que el dinero. "También está separando a muchas familias," dijo Meléndez. "No es solo del dinero. Yo sé que eso es lo único que oímos en las noticias: dinero, dinero, dinero. Pero más que eso, más importante que eso, ¿qué hay de la dignidad de la comunidad?"