En Arlington, Texas, la policía por fin sabe quién mató a Irasema Chávez. Les tomó 14 años y una sola gota de sangre.
El 17 de julio arrestaron a Mayra Velásquez, de 42 años. Ella trabajaba vendiendo casas en el área de Dallas. La acusaron de asesinato capital. Ese es el cargo más grave que existe en Texas. Puede significar cadena perpetua sin salir jamás, o hasta la pena de muerte.
Chávez tenía 32 años. Alguien la apuñaló más de 100 veces dentro de su apartamento en Arlington. Su sobrina encontró el cuerpo el 20 de enero del 2012. La puerta no mostraba señas de que alguien forzó la entrada. Por eso la policía pensó que Chávez conocía a quien la mató.
Los detectives hallaron una pista clave desde el principio. Una gota de sangre estaba sobre un mueble de televisión en la recámara. Esa sangre no era de Chávez. La policía la comparó con CODIS. Esa es la base de datos de ADN de la policía federal. No encontraron a nadie. Los expertos solo pudieron decir que la sangre era de una mujer hispana. El caso se quedó frío por años.
En el 2016, un laboratorio usó ese ADN para imaginar cómo se vería el asesino. Ese dibujo tampoco sirvió para arrestar a nadie.
Todo cambió en noviembre del 2024. La policía de Arlington pidió ayuda al FBI. El FBI tiene un programa que se llama Genealogía Genética de Investigación. Así funciona, en palabras sencillas. Los científicos comparan el ADN de la escena del crimen con páginas de árboles genealógicos. Son las mismas páginas que la gente usa para hallar parientes. Buscan personas que comparten pedacitos de ADN con el sospechoso. Luego arman un árbol familiar. Ese árbol los ayuda a encontrar a una sola persona. Esta técnica ya ha resuelto cientos de casos fríos en todo el país.
A principios del 2026, el FBI le dio a la policía de Arlington un nombre. Ese nombre era Mayra Velásquez. La policía dice que ella era amiga cercana de Chávez. Había visitado su apartamento antes. Vivía a solo unas millas del lugar del crimen.
Los detectives todavía necesitaban ADN fresco de Velásquez. En mayo del 2026, oficiales encubiertos la siguieron a un restaurante. Cuando ella se fue, agarraron el tenedor, el plato y el vaso que usó. Un laboratorio probó ese ADN. Coincidió con la sangre que encontraron en el mueble de televisión desde el 2012.
Arrestaron a Velásquez el 17 de julio en la ciudad de Hurst. Ahora está en la cárcel del condado de Tarrant sin fianza. Eso quiere decir que no puede pagar para salir mientras espera su juicio.
La policía de Arlington no ha dicho por qué creen que Velásquez la mató. No han dado un motivo. La policía y el FBI fijaron una conferencia de prensa para el 22 de julio, para dar más detalles de cómo se resolvió el caso.
La detective Tracey Dixon trabajó el caso por años. Habló de darle la noticia a la familia de Chávez, después de 14 años de espera. "Poder compartir eso con la familia es por lo que hacemos esto", dijo Dixon.
Este caso importa más allá de Arlington. La ciencia del ADN mejora cada año. Una gota de sangre se quedó guardada sin usar por más de una década. Ahora ayudó a resolver el caso. Muchas familias en Texas todavía esperan respuestas de asesinatos viejos sin resolver. Casos como este les dan esperanza. La ciencia nueva algún día podría decirles quién mató a su familiar también.
Su caso ahora pasa a las cortes del condado de Tarrant. Todavía no se sabe cuándo aparecerá ante un juez. El Tejano seguirá este caso de cerca.