Eran casi las 2 de la mañana en la carretera 83, en Rio Grande City. El radar de un oficial estatal marcó 37 millas por hora en una zona de 30.
Al final de esa parada, la chofer ya iba arrestada por manejar intoxicada, según una denuncia jurada.
La acusada es Dianira Navarro. Le echaron un cargo de DWI, o sea manejar en estado de ebriedad. La denuncia lo pone como delito menor Clase B. Eso puede dar hasta 180 días de cárcel.
Son acusaciones en una denuncia. Nada se ha probado en la corte.
El oficial estatal Juan Espinosa firmó la denuncia. Tiene fecha del 24 de agosto de 2026. Esto es lo que escribió.
Fue el lunes 24 de agosto, como a la 1:53 de la madrugada. Espinosa estaba parado en la 83 en Rio Grande City, mirando hacia el oeste.
Vio pasar un vehículo rumbo al este. Le pareció que iba más rápido que el límite de 30 millas por hora. Prendió el radar y marcaba 37.
El vehículo le pasó por un lado. Espinosa se dio la vuelta y prendió las luces rojas y azules. La chofer se paró poco después.
El oficial se acercó a hablar con ella. Escribió que olía a alcohol.
Le preguntó si había tomado. Según la denuncia, Navarro le dijo que se había tomado 2 cervezas.
Espinosa le pidió que hiciera las pruebas de sobriedad. Son las pruebas en la orilla del camino, como caminar en línea o seguir algo con los ojos. Ella aceptó hacerlas.
El oficial escribió que vio varias señales durante las pruebas. Dijo que, según él, ella ya no tenía el control normal de su cuerpo y su mente para manejar seguro.
Ahí la arrestaron y la subieron a la unidad.
Luego vino la prueba de aliento. Según la denuncia, a Navarro le pusieron un audio con la lectura de una forma que se llama DIC-24. Es un aviso del estado que le pide al chofer una muestra de aliento o de sangre. También explica qué pasa si dice que no.
Según la denuncia, Navarro aceptó. La llevaron a la cárcel del Condado de Starr. Ahí sopló en una máquina que se llama Intoxilyzer 9000.
La máquina dio dos resultados: 0.098 y 0.101.
En Texas, un chofer con 0.08 o más está legalmente intoxicado. Pero también te pueden acusar sin ningún número, si la policía dice que perdiste el control normal de tu cuerpo o tu mente.
Navarro fue fichada y entregada al personal de la cárcel del condado, escribió el oficial. Dijo que todo pasó sin problemas.
La denuncia es una sola hoja. No dice qué vehículo manejaba. No dice si alguien más iba con ella. Tampoco dice cuánto es la fianza, si ya salió, ni cuándo le toca corte. Los espacios para la firma del oficial que le tomó el juramento y la del juez están en blanco en esta copia.
Una prueba de aliento y unas pruebas en el camino son evidencia. No son una condena. Un abogado de defensa puede cuestionar cómo se hicieron y si la máquina funcionaba bien. El juez o el jurado deciden al final.
Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.