Un hombre murió en un choque de frente en Laredo. El otro chofer se declaró culpable. Pero no va a pisar la prisión. Le dieron 10 años de probatoria.
El chofer es Esteban Ezequiel De Leon. Tenía 28 años cuando lo arrestaron en 2022. El que murió fue Mario Alberto Baez Jr., de 31 años.
Hoy De Leon vive en el condado de Maricopa, en Arizona. Allá le pasaron su probatoria.
Todo pasó el 2 de abril de 2022. Eran como las 6:56 de la mañana. Fue en el Bob Bullock Loop, el mismo Loop 20. Según una declaración jurada de arresto, fue enfrente de Pla-Mor Entertainment.
De Leon iba en una Volkswagen Tiguan negra. Baez iba en una Nissan Xterra café.
Un testigo venía manejando detrás de la Nissan. Él les contó a la policía lo que vio. La Volkswagen iba hacia el sur. De repente se cruzó el camellón y los postes amarillos. Se metió a los carriles que van al norte. Y se estrelló de frente contra la Nissan.
Baez quedó atrapado adentro. Los bomberos de Laredo tuvieron que cortarle el techo a la Nissan para sacarlo. Lo llevaron al Doctors Hospital. Ahí murió.
La policía también vio a De Leon. Dijeron que arrastraba las palabras. Estaba muy golpeado de la cara y la cabeza. Dio su nombre, pero no quiso dar su domicilio. Lo iban a llevar por aire a San Antonio para atenderlo.
Un doctor les dijo a los agentes que una prueba no le salió alcohol. Pero sí le salió cocaína y marihuana, dice la declaración jurada.
Sus récords del hospital mostraron más. Salió positivo a benzodiacepina, cocaína y cannabinoides ese día. La benzodiacepina es una medicina para los nervios y la ansiedad. El Xanax es una de ellas. Los cannabinoides vienen de la marihuana.
La policía también sacó una muestra de sangre con orden de cateo. La mandaron al laboratorio del DPS, el Departamento de Seguridad Pública de Texas.
La caja negra de la Volkswagen también habló. Marcó 105 millas por hora y 83 millas por hora al momento del choque, según documentos de la corte.
El 6 de abril de 2022, a la policía le llegó un pitazo. Decía que De Leon tenía historial de usar cocaína y Xanax.
El 3 de mayo de 2022, unos agentes fueron a una agencia de carros. Iban por cosas que se quedaron en la Volkswagen. Encontraron una bolsita de plástico. Traía seis pastillas enteras y cuatro mitades. Eran Xanax, dijeron los agentes.
Un fiscal revisó el caso y aprobó la orden de arresto. Agarraron a De Leon en mayo de 2022. Lo acusaron de homicidio por intoxicación con un vehículo. Eso quiere decir causar una muerte por accidente manejando borracho o drogado. En Texas es un delito grave que puede dar de 2 a 20 años de prisión.
Salió bajo fianza ese mismo día, según récords de la cárcel.
El 5 de marzo, De Leon se declaró culpable. Estuvo en persona frente a la jueza Beckie Palomo, de la Corte de Distrito 341 del condado de Webb. Renunció a su derecho a un juicio con jurado. También renunció a apelar, a menos que la corte lo permita.
La jueza aceptó el trato y lo declaró culpable. La sentencia fue de 10 años de prisión. Pero esa sentencia quedó en pausa. En vez de eso, le dieron 10 años de probatoria.
Tiene que cumplir reglas. Si no cumple, un juez le puede quitar la probatoria y mandarlo a prisión.
Estas son algunas de las reglas:
Tiene que pasar 60 días en la cárcel del condado de Webb.
Tiene que pagar una multa de $3,000.
Tiene que hacer 200 horas de servicio comunitario.
Tiene que traer un aparato de interlock en su carro. Es una prueba de aliento. Si no la pasa, el carro no prende.
Tiene que tomar una clase de DWI y otra que se llama Bridging the Gap.
¿Por qué probatoria y no prisión? Esa razón no se ha hecho pública.
El 6 de agosto de 2026, De Leon volvió a la corte. Le dijeron a la jueza que ya terminó la clase de DWI. Pero todavía le faltaba Bridging the Gap. También le faltaban sus horas de servicio comunitario.
La jueza le ordenó seguir con el interlock. Le advirtió que si sale positivo al alcohol, le pueden sacar una orden de arresto.
Su próxima cita en la corte es el 8 de diciembre de 2026.