Le dieron cadena perpetua. Christopher Wayne Hicks Jr., de 19 años y vecino de Longview, se declaró culpable este lunes. Admitió que mató a una muchacha de 16 años y a su papá, de 49.
Todo pasó el Día del Trabajo del año pasado. Fue el 1 de septiembre de 2025, en el parque Hugh Camp Memorial de Liberty City. Ese lugar queda en el condado de Gregg, en el este de Texas.
La Oficina del Sheriff del condado de Gregg dijo que Hicks era, al parecer, el novio de la muchacha.
El caso se vio en la Corte de Distrito 188. El juez Scott Novy le dio cadena perpetua por el primer cargo de asesinato. Por el segundo cargo le dio 50 años.
La fiscal Stacey Brownlee es la primera asistente del fiscal de distrito del condado. Ella explicó que la cadena perpetua es por la muerte de la muchacha. Los 50 años son por la muerte de su papá. Hicks va a pagar las dos condenas al mismo tiempo.
Según un reporte del sheriff, los oficiales encontraron dos carros en el parque. La muchacha estaba muerta en el asiento del pasajero de una camioneta Cadillac blanca. Su papá estaba tirado afuera, del lado del chofer de un Toyota rojo. Los dos tenían heridas de bala.
En el lugar hallaron cinco casquillos. También hallaron una pistola Smith & Wesson de 9 milímetros.
Una policía que no estaba de turno andaba en el parque con su familia. Oyó los balazos. Vio al tirador parado junto al Toyota rojo. Según el reporte, él estaba tratando de destrabar la pistola. Ella se le acercó para quitarle el arma y para ayudar a las víctimas.
Hicks también salió herido de bala. Las autoridades creen que él mismo se disparó. Estuvo más de dos semanas en el hospital. Lo metieron a la cárcel del condado de Gregg el 16 de septiembre de 2025.
Un día después, el jefe adjunto del sheriff, Craig Harrington, dijo que creían que fue un ataque dirigido. Según él, no fue algo al azar.
El sheriff también dijo que dos socorristas que no estaban trabajando se encontraban en el parque. Ellos corrieron a ayudar.
Todavía no se sabe por qué pasó. Un reporte del sheriff no dio ningún motivo.
Al principio, a Hicks lo acusaron de dos cargos de asesinato. Luego, un gran jurado del condado de Gregg subió el cargo. Lo acusó de asesinato capital de varias personas. Ese cargo puede traer la pena de muerte o cadena perpetua sin chanza de salir.
Pero este lunes, Hicks hizo un trato con la fiscalía. Se declaró culpable de dos cargos de asesinato, que son menos graves.
El juez le hizo muchas preguntas. Quería estar seguro de que Hicks entendía el trato. Su abogado, Brandt Thorson, dijo que su cliente entendía todo muy bien. Con este trato, Hicks no puede apelar.
Así dice la ley de Texas: con cadena perpetua, tiene que pagar por lo menos 30 años. Solo entonces le pueden dar libertad condicional. El juez le tomó en cuenta los 392 días que ya lleva en la cárcel.
Antes de darle la sentencia, el juez Novy le habló directo a Hicks. Le dijo que la junta de libertad condicional va a decidir cuándo sale. Le dijo que eso depende de lo que haga o no haga en la prisión. Así lo ha visto él en su experiencia.
En la corte, las dos familias se sentaron en lados opuestos. El juez les advirtió que no iba a permitir escándalos.
La fiscal Brownlee leyó en voz alta una carta de la familia de la muchacha. En la carta, dijeron que siempre les va a faltar un pedazo de la familia.
Al final, Brownlee dijo que el trato le da algo de paz a la familia. Ahora ya vieron a Hicks declararse culpable y decir que lo hizo. Y ya no tienen que aguantar años y años de apelaciones.