En 1997 atropellaron a un señor enfrente de su casa en Des Moines, Iowa. El chofer se dio a la fuga. Según la policía, el hombre que manejaba se fue del estado.

Pasaron 29 años sin nadie arrestado. Hasta que alguien vio una repetición del programa "America's Most Wanted" y mandó un pitazo.

Ahora ya tienen a un sospechoso detenido en Nueva Jersey.

La policía de Des Moines dio la noticia el martes 29 de septiembre. Es la misma fecha en que murió Leslie Ruby, allá en 1997.

Ruby tenía 64 años. Lo atropellaron afuera de su casa en Easton Boulevard. Queda en el lado este de la ciudad. El chofer no se paró.

Los investigadores identificaron al hombre que, según ellos, iba manejando. La policía lo identificó como Gerardo Garcia-Michel. En ese entonces tenía 28 años.

Pero la policía dice que Garcia-Michel se fue de Iowa antes de que lo pudieran arrestar.

Los detectives siguieron con el caso. Con el tiempo se les acabaron las pistas. El caso se quedó congelado.

"America's Most Wanted" es un programa de la tele. Le pide ayuda a la gente para agarrar a prófugos. El programa hizo un episodio sobre este caso. Ese episodio salió al aire por primera vez en 1998.

Años después, volvieron a pasar ese episodio. Alguien lo vio. Esa persona le mandó un pitazo a Crime Stoppers. Es una línea para dar datos sobre crímenes.

Con ese pitazo, los detectives dieron con Garcia-Michel en Nueva Jersey, dice la policía.

Los alguaciles federales, los U.S. Marshals, lo arrestaron allá. Ellos son los agentes que buscan a la gente que se esconde de la ley.

La policía de Des Moines está haciendo el trámite para traerlo de vuelta a Iowa. Eso se llama extradición. Es cuando un estado le entrega a una persona a otro estado. Así puede enfrentar el caso allá.

La policía lo ha llamado un caso frío de homicidio con vehículo. O sea, una muerte causada por alguien que iba manejando.

No se dio a conocer quién mandó el pitazo.

La muerte de Ruby se quedó sin resolver por casi tres décadas.

Eso cambió gracias a un episodio viejo de la tele. Alguien se acordó y mandó un pitazo.

Garcia-Michel no ha sido declarado culpable de nada en este caso.

Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.