Fue un miércoles en la noche, en el H-E-B de Weslaco. Un hombre estaba adentro de la tienda. De repente lo apuñalaron.

Quedó con una herida en el cuello.

La policía de Weslaco dice que el ataque fue al azar. Dice que nadie lo provocó.

Horas después agarraron al sospechoso. Se llama Reymen Armenta y tiene 32 años.

Lo acusan de asalto agravado con un arma mortal.

Todo pasó en el H-E-B del 1004 N. Texas Blvd.

Según la policía, la llamada entró como a las 9:09 de la noche del miércoles 30 de septiembre. Alguien reportó que habían apuñalado a una persona.

Cuando llegaron los oficiales, encontraron adentro a un hombre adulto. Tenía una herida en el cuello.

El agresor ya no estaba. La policía dice que se fue antes de que llegaran.

Al herido lo llevaron a un hospital de la zona. La policía dice que está estable.

No han dicho qué tan grave fue la herida. Tampoco han dicho qué arma usaron. No han dado el nombre del herido.

Ya en la madrugada vino el arresto.

Como a las 2:01 de la mañana del jueves 1 de octubre, los oficiales encontraron a Armenta en su casa, en Weslaco. La policía dice que no puso resistencia.

En Texas, el asalto agravado con arma mortal casi siempre es un delito grave de segundo grado. Eso puede dar de 2 a 20 años de cárcel.

La policía no ha dicho si un juez ya le puso fianza.

Según la policía, ya no hay peligro para la gente por este caso. El caso sigue abierto.

H-E-B también habló. En un comunicado el jueves en la mañana, la empresa dijo que ninguno de sus empleados salió herido.

La empresa dijo que está trabajando de cerca con las autoridades. Dijo que la seguridad de sus clientes y empleados es lo más importante para ellos. También dijo que vigila sus tiendas por dentro y por fuera.

Un ataque al azar es de lo que más asusta. No hay pleito de por medio. No hay rencor. Uno puede salir herido nomás por estar en el lugar equivocado.

Por eso pesa tanto lo que dijo la policía. Pero la policía no ha explicado por qué cree que fue al azar.

Todavía quedan muchas preguntas.

¿Por qué pasó? ¿Se conocían los dos hombres? ¿Cómo dieron tan rápido con Armenta? ¿Las cámaras de la tienda grabaron el ataque?

La policía todavía no contesta esas preguntas. Dice que va a dar más información después.

El caso es del condado de Hidalgo. En Texas, un caso grave como este pasa a un gran jurado. Ese grupo decide si hay pruebas suficientes para seguir. Si las hay, sale una acusación formal. Con eso el caso puede llegar a juicio.

El Tejano va a seguir de cerca este caso.

Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.