Un juez en la parroquia de Livingston, Luisiana, sentenció a una joven de 15 años a la máxima condena juvenil por matar a su bebé recién nacido. La menor permanecerá bajo custodia hasta que cumpla 21 años.

El caso comenzó el año pasado, cuando personal de un hospital avisó a los agentes que una adolescente había dado a luz recientemente en su casa. Los agentes de la Oficina del Alguacil de la parroquia de Livingston llegaron a la vivienda de la familia en Denham Springs y encontraron el cuerpo del bebé dentro de un contenedor de plástico.

Este caso importa porque muestra cómo las cortes de Luisiana manejan los delitos más graves cometidos por menores de edad. La ley estatal permite que los fiscales pidan juzgar a algunos menores como adultos, pero en este caso el juez decidió que la joven permaneciera en el sistema juvenil.

Los investigadores dicen que la joven llevó el embarazo a término completo y lo ocultó de su familia. El bebé nació con vida. Una autopsia encontró que murió por heridas en el cuello, y la muerte se declaró un homicidio.

Los agentes acusaron primero a la adolescente de no buscar ayuda y de obstrucción de la justicia, dos cargos menores relacionados con lo que pasó después del parto. Una vez que llegaron los resultados de la autopsia, los fiscales agregaron un cargo de asesinato en primer grado, el cargo más grave que existe en la ley de Luisiana.

La parroquia de Livingston queda al este de Baton Rouge e incluye pueblos como Denham Springs, Walker y Watson. La oficina del alguacil y la fiscalía de distrito manejan una mezcla de crimen rural y suburbano, pero un caso sobre la muerte de un recién nacido no es algo que los agentes vean seguido, ni siquiera en una parroquia con tanto movimiento.

Los fiscales del estado pidieron a la corte trasladar el caso a un tribunal para adultos, donde la joven habría enfrentado penas de adulto. El juez negó esa solicitud, así que el caso se quedó en el sistema juvenil, que se enfoca más en el tratamiento y la rehabilitación de los menores.

El 17 de agosto, la adolescente aceptó los cargos en su contra. El alguacil de la parroquia de Livingston, Jason Ard, dijo que el personal médico cree que el bebé nació a término completo, con vida, y que lo mataron poco después de nacer.

El juez Matthew Belser dictó la sentencia y ordenó que la joven permanezca bajo custodia juvenil hasta cumplir 21 años, la condena más larga que permite el sistema juvenil de Luisiana. "Este es un caso inusual y terriblemente triste," dijo Belser. "Aplaudo a la fiscal auxiliar Gros y a nuestro equipo por su determinación en traer justicia para esta víctima inocente."

La fiscal auxiliar Kinchen-Gros llevó el caso por parte de la Fiscalía de Distrito de la parroquia de Livingston. Las autoridades no dieron muchos detalles sobre la vida familiar de la joven ni sobre lo que pasó antes del parto, ya que es menor de edad y gran parte del expediente juvenil permanece sellado.

Los casos de embarazos ocultos y muertes de recién nacidos son poco comunes, pero dejan preguntas difíciles para familias, escuelas y médicos sobre cómo detectar señales de alerta a tiempo. Quienes trabajan con madres adolescentes dicen que el miedo y la vergüenza muchas veces evitan que las jóvenes cuenten que están embarazadas, sobre todo en hogares donde el embarazo no sería bien recibido.

El sistema de justicia juvenil de Luisiana se basa en la idea de que los menores pueden cambiar más que los adultos. Incluso la máxima condena en este caso, custodia hasta los 21 años, es mucho más corta que lo que enfrentaría un adulto por el mismo cargo. El asesinato en primer grado en Luisiana puede llevar la pena de muerte o cadena perpetua para un adulto.

La joven ahora está bajo la custodia de la Oficina de Justicia Juvenil de Luisiana. Permanecerá ahí bajo supervisión estatal hasta cumplir 21 años, recibiendo el tratamiento y los programas que el estado ofrece a menores que cumplen condenas de vida juvenil.

Las autoridades de la parroquia de Livingston dicen que el caso está cerrado tras la sentencia, aunque el dolor que causó probablemente se quede con la familia y la comunidad por mucho tiempo.