Una mamá de San Antonio abrazó a su hijo después de que le dieron un balazo. El joven tenía 26 años. Ahora su vecino está en la cárcel, acusado de asesinato.

Pasó como a la 1 de la mañana del domingo 27 de septiembre. Fue en unos apartamentos en la cuadra 3200 de Bolmore Drive. Eso queda en el lado sureste de San Antonio, cerca de Pecan Valley Drive y Goliad Road.

En un reporte de la policía, el joven aparece como Sabastian John Robles. En otros lados escriben su nombre como Sebastian.

El acusado es Terry DeWayne Clark. Lo metieron a la cárcel del Condado de Bexar. Lo acusan de asesinato y de huir de la policía.

Un capitán de la policía contó cómo empezó todo. Una familia estaba peleando afuera de su apartamento. Clark salió y se quiso meter. Robles le dijo que se regresara para adentro. Los dos lados se metieron a sus casas.

Al rato, la familia volvió a pelear en el patio. Según el capitán, Clark salió otra vez y empezó a disparar.

A Robles le dieron en el cuello y en la parte de arriba del pecho, dijo el capitán. La policía dijo que lo llevaron al hospital y ahí murió. Nadie más salió herido.

Clark se echó a correr. Los oficiales lo alcanzaron cerca de ahí después de una corta persecución a pie.

Unos dicen que Clark tiene 41 años y otros dicen que tiene 39.

La mamá de Robles cuenta otra versión de cómo empezó. Ella dijo que el vecino tocó la puerta poco después de la 1 de la mañana. Su hijo abrió.

Según ella, su hijo le preguntó por qué andaba tocando y le dijo que ahorita no. Luego cerró la puerta. Ahí empezó el pleito, dijo.

Ella dijo que el hombre se subió al segundo piso. Dijo que disparó desde un balcón hacia el patio, donde estaba su hijo.

Ella cree que el primer tiro era para asustarlo. Después su hijo cayó, dijo.

Contó que el hombre bajó y tocó a su hijo. Según ella, ahí fue cuando el vecino dijo que de veras le había dado.

La mamá dijo que antes los dos se llevaban bien.

La policía no ha dicho por qué era el pleito.

La mamá dijo que abrazó a su hijo y le habló. Le pidió que respirara. Le dijo que lo quería y que ahí estaba su mamá.

Dijo que su hijo murió en sus brazos mientras esperaban a los paramédicos. La policía dice que murió en el hospital.

Un vecino que tiene siete años viviendo ahí dijo que estaba por dormirse. Oyó una discusión afuera. Luego oyó tres balazos. El vecino, Austin Estero, dijo que eso le da miedo.

La mamá dijo que su hijo era bien buena gente con los niños del lugar. Les arreglaba las llantas de las bicis. Les daba dólares para el carrito de las nieves. Dijo que a su hijo le importaba todo mundo, de verdad.

También dijo que es una tragedia porque él no andaba buscando problemas.

Los vecinos le hicieron un altar en el patio. La familia abrió una colecta en GoFundMe. Es para ayudar a pagar el funeral.

Le preguntaron a la mamá si podía perdonar al hombre acusado de matar a su hijo. Dijo que sí. Pero dijo que nunca lo va a olvidar. Es algo que va a tener que recordar toda su vida, dijo.

Clark tiene otros casos. Según récords de la corte, tenía órdenes de arresto por otros cargos. Son por un arma prohibida, por ser felón con un arma, y por manejar borracho. Esos casos no tienen que ver con la balacera.

En Texas, el asesinato es un delito grave de primer grado. Puede dar de 5 a 99 años o cadena perpetua si lo declaran culpable.

Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.