El número lo dice todo. Craig P. Williams no podrá pedir libertad condicional hasta después del año 2150.
Williams, de 37 años, mató a su mamá y a su papá. Un jurado lo declaró culpable en julio. El viernes recibió su castigo en la Corte Superior del Condado de Cumberland, en Nueva Jersey.
El juez le dio dos cadenas perpetuas, una tras otra. Cada una carga 75 años. Otra condena por estorbar a la policía le sumó cuatro años más. En total: 154 años.
Las víctimas se llamaban Brenda Lee Williams, de 62 años, y Billy C. Williams Jr., de 63. Eran sus padres. El hijo vivía en la misma casa con ellos.
Todo pasó en Hopewell Township, un pueblo chico del Condado de Cumberland, en el sur de Nueva Jersey.
Los fiscales dicen que los dos fueron apuñalados varias veces el 9 de marzo de 2023.
Pasaron cuatro días antes de que alguien se diera cuenta.
La familia hablaba por teléfono y nadie contestaba. El 13 de marzo de 2023 pidieron a la policía que fuera a revisar la casa. La Policía Estatal de Nueva Jersey llegó.
Craig Williams abrió la puerta. Les dijo a los oficiales que sus papás no estaban en la casa, según los fiscales.
Los oficiales entraron de todos modos. Encontraron a Brenda y a Billy muertos. Uno estaba en la recámara principal. El otro estaba en el baño. Llevaban como cuatro días sin vida.
En la sala había un cuchillo de carnicero. Alrededor del lavabo había manchas de sangre.
La policía dice que Williams trató de lavar la sangre del cuchillo. No pudo quitarla toda.
Y eso no fue lo único. Los fiscales dicen que tiró ropa con sangre. También tiró guantes, zapatos y toallas. Trató de deshacerse de una cámara de seguridad. Trató de deshacerse de los celulares de sus papás.
El caso tardó más de tres años en llegar a juicio.
La selección del jurado empezó el 2 de junio de 2026. El juicio duró como un mes. El jueves 2 de julio el jurado dio su decisión.
Lo hallaron culpable de dos cargos de asesinato en primer grado. Ese es el cargo de homicidio más fuerte que existe en Nueva Jersey. También lo hallaron culpable de tres cargos por armas. Y de alterar evidencia, o sea manipular pruebas. Y de estorbar a la policía. Y de obstrucción.
Ocho cargos en total.
La oficina de la fiscal del Condado de Cumberland, Jennifer Webb-McRae, llevó el caso.
Vale explicar por qué el número salió tan alto. Un juez puede ordenar que dos condenas corran al mismo tiempo. A eso le dicen concurrente. O puede ponerlas una tras otra. A eso le dicen consecutivo.
Aquí el juez las puso una tras otra. Por eso son 154 años y no 75. Williams tiene 37 años hoy. Tendría más de 180 años antes de que un consejo de libertad condicional pudiera siquiera verlo.
Hay otra parte de este caso que pega duro. No es solo el crimen. Son los cuatro días que siguieron.
Williams se quedó en la casa con los cuerpos de sus padres, según los fiscales. Abrió la puerta. Vio de frente a los oficiales que llegaron a buscar a su mamá y a su papá. Les dijo que ahí no había nadie.
En el Valle esa historia se entiende sin que nadie la explique. Cuando el daño viene de adentro de la propia casa, la familia pierde dos veces. Pierde a los suyos. Y pierde la idea de quién era la persona que quedó.
Brenda y Billy Williams ya andaban en sus 60 años. Murieron dentro de su propia casa. Su hijo fue el responsable, según decidió el jurado.
Lo que sigue es papeleo. En Nueva Jersey, una persona condenada en juicio puede pedir que una corte más alta revise el caso. Eso puede tardar años. Casi nunca cambia el resultado cuando el jurado falló en tantos cargos.
Por ahora el número se queda parado ahí. 154 años. Nada de libertad antes del año 2150.