Un pandillero de Houston va a pasar los próximos 30 años en una prisión federal. Él vendió a una niña de 16 años para sexo. Andrés Serrano Portillo, de 25 años, es conocido en la calle como Andro. Un juez federal le dio la sentencia el 7 de agosto de 2026, en Houston.

Portillo es miembro de los Forum Park Crips, una pandilla de Houston. Su caso es uno de los más grandes de tráfico sexual en el Distrito Sur de Texas en años recientes. Ese distrito de la corte federal cubre desde Houston hasta el Valle del Río Grande. Incluye ciudades como Corpus Christi, McAllen, Brownsville y Laredo. El caso muestra cómo las pandillas ganan dinero vendiendo personas, no solo drogas.

Según los documentos de la corte, Portillo conoció a la muchacha en redes sociales. La convenció de verse en persona. Luego la obligó a tener sexo con extraños a cambio de dinero. Ese delito se llama tráfico sexual de una menor. Quiere decir que un adulto usa fuerza, mentiras o presión para que un niño o niña venda sexo. Es un delito federal grave que puede dar décadas en prisión.

Portillo llevaba a la niña a carros y moteles en la calle Bissonnet en Houston. La policía le dice "el track" a esa zona. Traficantes la han usado por años para vender personas para sexo. Los documentos de la corte dicen que Portillo también la tenía encerrada en una casa. Ahí la golpearon y la agredieron sexualmente mientras la tenían retenida contra su voluntad.

La niña logró escapar. Le habló a su mamá pidiendo ayuda. Su mamá le habló a la policía. Esa sola llamada empezó un rescate. También empezó un caso criminal que iba a tumbar toda una red de tráfico de personas.

Otras cinco personas ayudaron a Portillo a manejar la operación. Los cinco se declararon culpables y también recibieron sentencia. Michael Anthony Gonzalez, conocido como Mumbles, de 29 años, recibió 20 años. Jerreck Michael Hilliard, conocido como J-money, de 37 años, recibió poco más de 24 años. Damarquis McGee, conocido como Blue, de 28 años, recibió 29 años. Javon Yaw Opoku, conocido como Glizzy, de 26 años, recibió poco más de 30 años. Clarence Christopher Chambers, conocido como Chris, de 34 años, recibió la sentencia más larga, 35 años.

Portillo se declaró culpable el 11 de julio de 2022. Esperó más de cuatro años para su sentencia. El juez federal George C. Hanks Jr. le dio 30 años en prisión federal. Portillo también tiene que registrarse como ofensor sexual de por vida. Cuando salga de prisión, va a tener 10 años más bajo supervisión federal.

El caso se armó gracias a la Alianza de Rescate contra el Tráfico Humano. Se le conoce como HTRA por sus siglas en inglés. Este grupo de trabajo empezó en Houston en el año 2004. Junta al FBI, a Investigaciones de Seguridad Nacional, al IRS y a la oficina del Procurador General de Texas. Policías locales también participan. Las autoridades dicen que HTRA es un modelo que otras ciudades copian ahora. Dicen que ayuda a encontrar víctimas más rápido y a construir casos más fuertes.

La policía de Houston llevó la investigación contra Portillo y su grupo. Agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional también trabajaron el caso. Igual lo trabajó la oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris. El caso pasó por el mismo sistema de cortes del Distrito Sur de Texas. Ese sistema maneja casos en todo el sur del estado, incluyendo los condados de Starr, Hidalgo y Cameron.

Los seis hombres en este caso ya tienen sentencia. Los 30 años de Portillo son la segunda sentencia más larga. Solo Chambers recibió más tiempo, con 35 años. Todavía no se sabe si alguno va a apelar. El caso criminal está cerrado. Pero grupos como HTRA dicen que el trabajo no para ahí. Dicen que rescatan víctimas de tráfico y arman casos como este por todo Texas cada año.

Este caso no pasó en el sur de Texas ni en el Valle del Río Grande. Pasó en Houston. Pero se movió por el mismo sistema de cortes federales que atiende casos del Valle. El Distrito Sur de Texas tiene divisiones en Houston, Brownsville, McAllen, Corpus Christi y Laredo. Un caso grande armado en una parte del distrito puede afectar cómo las cortes manejan casos parecidos. Eso incluye las cortes del Valle.

La sentencia cierra un capítulo de este caso. Empezó con una adolescente asustada. Empezó con una llamada a su mamá. Termina con seis hombres tras las rejas. Termina con un grupo de trabajo que señala el resultado como prueba de que su modelo funciona.