Una mujer de San Antonio está acusada de asesinato. La policía dice que se le echó encima con su camioneta a su ex novio y a la mujer con la que él andaba.
La mujer murió. Tenía 37 años.
El ex novio sobrevivió. Quedó con golpes leves en la espalda y en el tobillo.
La acusada es Dionisiah Kazuko Edwards-Carpeal, de 36 años. Según los récords de la corte del condado de Bexar, enfrenta dos cargos. Uno es asesinato. El otro es asalto agravado con un arma mortal.
En Texas, el asesinato es un delito grave de primer grado. Puede dar de 5 a 99 años de cárcel o cadena perpetua.
Casi todo lo que se sabe sale de una declaración jurada de arresto. Es un documento que firma un detective bajo juramento para explicar por qué arrestaron a alguien.
Esto es lo que cuenta ese documento.
Era el lunes 28 de septiembre, ya en la tarde. La pareja había ido a un Wendy's. Iban caminando de regreso a casa.
El hombre le dijo a la policía que anduvo con Edwards-Carpeal como seis años. Dijo que cuando terminaron, ella no lo dejaba en paz. Le llamaba y le mandaba mensajes una y otra vez.
Dijo algo más. Según él, la semana anterior ella ya había tratado de atropellarlo dos veces.
Ese lunes, dijo el hombre, ella empezó a seguirlos en su camioneta plateada. Iba despacito al lado de ellos. Le pidió que hablaran.
Había un guardia de seguridad cerca. El hombre le dijo al guardia que ella los venía siguiendo y molestando. Según el reporte de arresto, el guardia le dijo a ella que los dejara en paz.
Luego, según la declaración, Edwards-Carpeal y la novia se dijeron cosas feas. Se insultaron.
La pareja se dio la vuelta y siguió caminando. El hombre dice que en ese momento ella aceleró y los golpeó a los dos.
Él salió volando al cofre y al parabrisas. Luego cayó al suelo.
Como a las 5:45 de la tarde, a la policía le llegó un reporte de un pleito. Era en la Datapoint Drive, cerca de la Wurzbach Road, por el área del Medical Center. En camino, los oficiales supieron que una camioneta plateada había atropellado por lo menos a una persona.
Una empleada estaba cerrando un negocio cerca. Le dijo a la policía que vio el pleito y el choque. Oyó rechinar las llantas. Luego vio que la camioneta se les fue encima a los dos.
Dijo que la mujer quedó atorada debajo de la camioneta y la arrastró. Un testigo también dijo que una llanta de atrás le pasó por encima.
Otros dos testigos dijeron que vieron la camioneta dar un volantazo hacia la pareja antes de pegarles.
Según la empleada, la camioneta luego se dio la vuelta. Pasó otra vez junto a los heridos. Ella dice que la que manejaba se asomó por la ventana para ver a la mujer tirada. Luego se fue.
La empleada grabó partes de lo que pasó. Le dio los videos a la policía. Los investigadores dicen que el video apoya lo que dijeron los testigos.
Los oficiales encontraron sangre en el suelo. Según la declaración, los investigadores creen que ahí arrastraron a alguien.
Un guardia de seguridad le tomó una foto a la camioneta antes de que se fuera. Con las placas de esa foto, la policía llegó a Edwards-Carpeal. El hombre también la reconoció en una foto.
El hombre dijo que iba otro hombre en el asiento del pasajero. La declaración no dice quién era.
A la mujer la llevaron al hospital. Ahí murió. Hasta el miércoles en la tarde, la Oficina del Médico Forense del condado de Bexar todavía no confirmaba quién era. El forense también va a decidir la causa de la muerte.
A Edwards-Carpeal la metieron a la cárcel del condado de Bexar el martes. Un juez le puso una fianza total de $400,000.
Su versión de los hechos no se ha hecho pública. Hasta ahora, todo lo que se sabe viene de la policía y de los testigos.
Quedan preguntas. ¿Quién era el hombre del asiento del pasajero? ¿Alguien reportó los dos intentos de atropello de la semana anterior? La policía no lo ha dicho.
Ahora el caso sigue en las cortes del condado de Bexar. Un gran jurado va a decidir si hay pruebas suficientes para una acusación formal. Con eso el caso puede llegar a juicio.
Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.