Una pareja de abuelitos en California está acusada de asesinato. La policía dice que mataron a balazos a su propio yerno. Fue un sábado en la tarde, en el estacionamiento de un parque lleno de gente, con niños cerca.

Ellos son Shouyong Zhang y su esposa, Shili Chen. Los dos tienen 77 años. Viven en Dublin, una ciudad al este de San Francisco.

El muerto era su yerno, Jonathan McKinsey, de 40 años. Estaba en pleito de divorcio con la hija de ellos. Faltaba una semana para la audiencia.

Pasó como a las 3:05 de la tarde del 26 de septiembre. Fue en el Dublin Sports Grounds, un parque con canchas y juegos para niños.

Un sargento de la policía iba pasando en su carro. Vio a un hombre tirado en el estacionamiento. En eso empezaron a entrar llamadas al 911. McKinsey tenía varios balazos. Ahí mismo murió.

La gente en el parque les señaló a los oficiales un Honda Civic negro que iba saliendo. Los pararon. Chen iba manejando. Zhang iba de pasajero.

Según la policía, Chen traía una pistola. En el carro hallaron otra.

Los fiscales dicen que después Zhang admitió que le disparó a McKinsey. También dicen que admitió que usó esa segunda pistola. Chen no quiso hablar con los investigadores.

Un documento que los investigadores entregaron a la corte dice que tres testigos los señalaron a los dos. Dice que un video los muestra a los dos disparando. Y dice que lo hicieron en un lugar lleno de gente, sin importarles nada la seguridad de los demás.

La oficina del fiscal del condado de Alameda los acusó de asesinato. Les agregaron algo que se llama "acecho". Quiere decir que, según los fiscales, lo estuvieron esperando para agarrarlo por sorpresa. También los acusan de usar armas.

Si los declaran culpables, podrían pasar el resto de su vida en prisión sin derecho a salir, dijeron los fiscales.

El miércoles fueron a la corte. Los dos ocupaban intérprete de mandarín. Ninguno se declaró culpable ni inocente todavía. Chen le dijo al juez que no tenía dinero para un abogado.

El jueves le dieron un abogado de oficio, Curtis Briggs. Otra vez se pospuso la declaración. Briggs dijo que ella se va a declarar no culpable.

Briggs volteó los ojos hacia el muerto. Dijo que los documentos de la corte muestran que McKinsey era muy violento y peligroso con su familia. Dijo que su clienta es una abuelita cariñosa que pesa como 80 libras. Quiere sacarla de la cárcel mientras sigue el caso.

La abogada de Zhang, Jennie Otis, le pidió al juez que lo revise un doctor. No dijo por qué. Los dos siguen en la cárcel de Santa Rita, sin fianza.

Ni la policía ni los fiscales han dicho por qué pasó esto. Pero los documentos de la corte enseñan un pleito familiar muy feo.

McKinsey y su esposa se casaron en 2011. Tienen tres niños chiquitos. El otoño pasado ella sacó una orden para que él no se le acercara. Dijo que él la maltrataba a ella y a los niños. Dijo que en 2010 la agarró de los brazos en un pleito y ella se pegó con una mesa. Dijo que se le quebró un hueso de la espalda.

En octubre de 2025, a McKinsey le pusieron dos cargos menores. Uno decía que le dio una cachetada a su hijo mayor. El otro decía que dejó sola en la casa a su bebé de 2 años. Él se declaró no culpable. Dijo que su esposa le puso una trampa. Ese caso seguía abierto cuando lo mataron.

En diciembre, McKinsey pidió su propia orden contra ella. Dijo que ella lo maltrató por años. También pidió el divorcio.

McKinsey era un hombre transgénero. En documentos de la corte dijo que sus suegros lo trataban mal por eso. Dijo que Chen los insultó a él y a su hijo mayor. Dijo que Zhang le dio un golpe en el pecho cuando se estaba recuperando de una operación.

A finales de agosto, un juez le dio permiso de ver a sus hijos en lugares públicos sin que nadie lo vigilara. Antes nomás los podía ver dos horas a la semana, con alguien vigilando.

Briggs dice que sus suegros no lo atacaron por odio a las personas transgénero. Dice que, al parecer, lo apoyaban bastante.

Los documentos de la corte cuentan dos historias muy distintas. Los fiscales no han dicho cuál, si alguna, explica los balazos.

McKinsey era jefe de ingenieros en el equipo de juegos de un periódico grande. Trabajaba ahí desde enero de 2023.

Toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario.