El Sheriff del Condado de Webb, Martín Cuellar Jr., va a esperar cinco meses más para pisar la corte federal. Su juicio, que iba a empezar en octubre, ahora arranca en febrero del 2027.
Cuellar, de 67 años, y el ex jefe asistente Alejandro Gutiérrez, de 47 años, pidieron juntos más tiempo. Los abogados de ambos lados metieron la petición el 24 de agosto del 2026. En la corte le llaman moción conjunta sin oposición. Eso quiere decir que los dos lados pidieron el retraso juntos.
Este caso pega fuerte en Laredo porque toca al jefe de todos los deputies del condado. Cuellar dirige la Oficina del Sheriff del Condado de Webb, que cubre una parte grande de la frontera. Él es hermano del Representante federal Henry Cuellar. Ese lazo de familia le ha dado más atención al caso. El Representante Cuellar no está acusado de nada aquí.
Un gran jurado les fabricó cinco cargos federales el 19 de noviembre del 2025. Un gran jurado es un grupo de ciudadanos. Ellos revisan la evidencia y deciden si hay suficiente para acusar a alguien. Los fiscales dicen que Cuellar y Gutiérrez se pusieron de acuerdo. Los dos habrían usado mal el dinero de la Oficina del Sheriff. Esto habría pasado entre el 2020 y el 2022. A Cuellar también lo acusan de lavado de dinero, que quiere decir esconder de donde salió dinero ilegal.
Si los declaran culpables, cada uno podría recibir hasta 10 años de prisión. También podrían pagar multas de hasta $250,000 dólares cada uno.
Los fiscales dicen que los dos hombres tenían un negocio de limpieza y desinfección llamado Disinfect Pro Master. Según la acusación, usaban empleados y recursos del condado para correr ese negocio durante la pandemia. La empresa consiguió un contrato de $500,000 dólares con el distrito escolar United ISD, cerca de Laredo. El negocio dejó una ganancia de como $525,000 dólares, dicen los fiscales. Cuellar y Gutiérrez se habrían quedado con unos $175,000 dólares cada uno.
Un sheriff maneja la cárcel del condado y dirige a los deputies. La gente confía en que gasten el dinero de los impuestos de la manera correcta. Por eso este caso ha llamado tanto la atención en Webb County.
Gutiérrez trabajaba como jefe asistente bajo las órdenes de Cuellar. Ese es uno de los puestos más altos dentro de la oficina del sheriff. Los fiscales dicen que usó ese puesto para ayudar a correr el negocio.
El supuesto esquema pasó mientras el Condado de Webb lidiaba con la pandemia de Covid. En esos años había mucha demanda de servicios de desinfección. Los fiscales dicen que los dos hombres aprovecharon esa demanda para sacar ganancia personal usando empleados y recursos públicos.
Un tercer hombre en el caso, el ex jefe asistente Ricardo Rodríguez, ya se declaró culpable en el mismo esquema. Él aceptó su culpa en vez de ir a juicio. Hasta el 16 de marzo del 2026, todavía esperaba su sentencia.
Cuellar y Gutiérrez siguen libres bajo fianza mientras el caso avanza. Ninguno de los dos ha sido declarado culpable de nada.
La defensa dio tres razones para pedir más tiempo. Primero, los fiscales les entregaron casi 30 gigabytes de evidencia nueva. Eso incluye más de 500 archivos y 60 grabaciones de audio. Los abogados dicen que necesitan tiempo para revisar todo.
Segundo, la defensa y los fiscales están platicando sobre un posible acuerdo. Un acuerdo así podría resolver el caso sin llegar a juicio.
Tercero, Gutiérrez se lastimó feo en un accidente de motocicleta el 13 de agosto del 2026. Sufrió heridas graves en la parte baja del cuerpo y necesitó cirugía de emergencia. Su recuperación también pesa en el retraso del juicio.
Los abogados de ambos lados van a seguir revisando la nueva evidencia. Las pláticas de un acuerdo todavía podrían terminar el caso antes de llegar a un jurado. Si no hay acuerdo, el juicio queda fijado para febrero del 2027. Los dos hombres tienen que seguir presentándose a la corte federal mientras el caso avanza.