Claudia García trabajaba antes en la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Cameron. Ahora está arrestada, acusada de ayudar a meter droga a una cárcel.

García y otra persona, Robert Johnathan Vargas, fueron arrestados el miércoles 28 de agosto. Los alguaciles del Condado de Cameron los llevaron a la cárcel del condado ese mismo día. A los dos les tocaba su primera audiencia, llamada magistración, ese viernes.

Este caso importa porque García trabajaba dentro del mismo sistema de justicia que ahora la está procesando. Su antigua oficina dice que sus propios investigadores ayudaron a armar el caso en su contra, una señal de que los fiscales no le voltearon la cara nada más porque antes era parte del equipo.

García enfrenta dos cargos. El primero es fabricación y entrega de una sustancia controlada. En Texas, eso quiere decir hacer o pasar drogas ilegales, y siempre es un delito grave, lo que en inglés llaman felony, un crimen serio que puede mandar a alguien a una prisión estatal. Cuánto tiempo depende de la droga y de cuánta cantidad había, pero las sentencias pueden ir de dos años hasta cadena perpetua en los casos más serios. El segundo cargo de García es meter una sustancia prohibida a una instalación correccional. La ley de Texas trata el meter droga a una cárcel como su propio delito grave, normalmente castigado de dos a diez años de prisión, aparte de lo que le toque por el cargo de droga.

Vargas enfrenta un solo cargo, también por meter una sustancia o artículo prohibido a una instalación correccional. Los investigadores no han dicho públicamente cómo están conectados los dos, ni cómo se suponía que iba a entrar la droga a la cárcel.

Tanto García como Vargas pasaron por magistración el viernes, la primera vez que un acusado se presenta ante un juez después de un arresto. En esa audiencia, un juez le dice a la persona de qué la acusan y fija la fianza, la cantidad de dinero que un acusado tiene que pagar para salir de la cárcel mientras avanza el caso. La Fiscalía no dio a conocer las cantidades de fianza para ninguno de los dos.

El Fiscal de Distrito del Condado de Cameron, Luis V. Sáenz, confirmó que su oficina tomó un papel activo en armar el caso. "Los investigadores de mi oficina ayudaron con la investigación y el arresto de García", dijo Sáenz. "Su caso ahora se va a presentar ante el gran jurado para una acusación formal."

Un gran jurado es un grupo de ciudadanos comunes que revisan la evidencia que juntan los fiscales. Ellos deciden si hay suficiente evidencia para acusar formalmente a alguien de un delito grave. Si están de acuerdo, esa acusación formal se llama "indictment" en inglés. El caso de García ahora sigue ese mismo camino que sigue cualquier otro acusado de un delito grave en el condado.

Las cárceles de Texas batallan seguido con contrabando que se mete adentro, ya sea por visitas, por correo, o a veces por empleados de la misma cárcel o de las cortes. La droga adentro de una cárcel puede ser mortal, porque los presos no tienen control de qué dosis les toca ni de qué está mezclada la droga. Cuando la persona acusada de ayudar a meter la droga trabajaba antes para la misma oficina que procesa casos de drogas, eso levanta preguntas duras sobre cómo revisan a todos los que tienen acceso a la cárcel, no nada más a las visitas que entran por la puerta.

Los casos que tocan a empleados actuales o antiguos de las cortes o de la ley reciben más atención, porque afectan la confianza del público en el propio sistema de justicia. La decisión de Sáenz de hacer pública la participación de su propia oficina, en vez de quedarse callado sobre el arresto de una ex empleada, muestra que los fiscales querían que el público viera que el caso no se estaba manejando en secreto ni con favoritismo.

Sáenz no dio detalles de cómo su oficina se enteró primero del esquema, ni si García sigue cooperando con los investigadores. Su declaración dejó claro que el caso sigue avanzando por el proceso del gran jurado, el mismo camino que sigue cualquier otro caso de delito grave que sale del condado.

Por ahora, tanto García como Vargas siguen en las primeras etapas del proceso legal. Ninguno de los dos ha sido acusado formalmente todavía. Su caso está en manos del gran jurado, que decidirá en las próximas semanas si los cargos formales siguen adelante. Si los acusan formalmente, los dos tendrían que presentarse en la corte de distrito del Condado de Cameron para declararse. La Fiscalía del Condado de Cameron dijo que va a dar más información conforme avance el caso.